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lunes, 22 de enero de 2018

Desarrollo y Defensa

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Efecto Submarino: crearán un Consejo de Seguridad



Resultado de imagen para crearán un Consejo de SeguridadPor Ignacio Zuleta - Clarin.com (Extractado)
Caso testigo. El hundimiento del submarino Ara San Juan detonó la necesidad de contar con un organismo especial para controlar y manejar situaciones especiales.


El Gobierno concentrará la política de seguridad, de defensa y de inteligencia en un super organismo cuya creación estudia la mesa de asesores que rodean a los "ojos" del presidente. La evaluación del propio Mauricio Macri, que se reserva los anuncios para el regreso del viaje que inicia hoy hacia el septentrión, es que el hundimiento del submarino San Juan puso al desnudo extremos de improvisación y de falta de reacciones operativas que no pueden resolverse desde los ministerios y agencias respectivas. Esto disparó la iniciativa para crear, a la usanza de países como Estados Unidos, Chile, España o México, un Consejo de Seguridad Nacional que tendrá sede en la Casa Rosada. Según el formato elegido, ese Consejo será presidido por el propio Macri, y será coordinado por un secretario de Estado. Las sesiones se harán con los ministros de Defensa, Seguridad, Relaciones Exteriores y la AFI (ex SIDE) y, según los conflictos que deban atenderse, se convocarán a otros estamentos y a expertos que hoy no están en el Gobierno. Según el espíritu de consenso del discurso en el CCK que siguió a las elecciones, el proyecto prevé llamar para su integración a políticos de partidos de la oposición que sean portadores sanos de gobernabilidad.

Evitarán el formato militar que tiene en EE.UU.

El Consejo de Seguridad Nacional cuyo modelo quiere emular el Gobierno es el de los Estados Unidos, que tiene un protagonismo central en la gestión de gobierno porque es un país en estado de guerra. Hoy lo conduce un militar con grado de teniente general en actividad que tiene, además, un flanco intelectual, aunque no es un general de escritorio. Es H.R. McMaster, autor de un libro señero sobre la guerra de Vietnam –Dereliction of Duty (Negligencia en el cumplimiento del deber, 2011)- en donde critica a los políticos que llevaron a su país a la escalada de Vietnam en los años 60. Es el delegado de Donald Trump para supervisar las negociaciones entre Corea del Sur y Corea del Norte. 
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El Consejo en ese país ha sido un semillero de estrellas mundiales, porque el cargo lo condujeron, entre otros, Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski, Colin Powell y Condoleezza Rice, antes que llegaran a su apogeo en cargos más importantes. El proyecto criollo le quitará, en cambio, cualquier tonalidad castrense, aunque los jefes militares podrán ser convocados. Durante los gobiernos militares hubo antes un CoNaSe que funcionó desde la dictablanda de Juan Carlos Onganía. La Argentina es un país libre de conflictos de ese tipo, salvo los internos como herencia de la represión clandestina de las guerrillas. Pero ha sufrido dos atentados de alto terrorismo en los años 90. La abstención en la ONU al voto de rechazo del reconocimiento de Jerusalem como capital de Israel por parte de EE.UU. ha vuelto a encender alarmas por un nuevo protagonismo en ese conflicto. El proyecto de un Consejo Nacional de Seguridad como una estructura sobre los ministerios sobreviene como remedio a urgencias que éstos, con el actual formato, no pueden atender con eficacia y urgencia.

El ingeniero que adelantó la causa del hundimiento

​Para Macri el caso del submarino fue una iluminación de carencias que deben remediarse con estructuras más ágiles y ejecutivas, que vayan desde el diagnóstico y la solución de los problemas hasta el extremo de la prevención y hasta la escucha de las profecías. Richard Clarke, un experimentado funcionario del National Security Council, viene de publicar un libro en donde analiza desastres que algunos profetizaron en vano, nadie los escuchó, y al final ocurrieron, como la invasión de Kuwait a comienzos de los 90, el huracán Katrina, la aparición de ISIS, el desastre nuclear de Fukushima, la estafa de Madoff, la crisis financiera de 2008. Afirma en Warnings: Finding Cassandras to Stop Catastrophes (Advertencias: Buscando Cassandras para frenar catástrofes , 2017) que en el mundo muere mucha gente "porque erramos al distinguir entre un profeta y un charlatán". Por eso propone un método para escuchar las profecías. Macri montó en cólera después de la primera reunión con la cúpula de la Armada, cuando la nave llevaba desaparecida menos de una semana. Nadie pudo darle una explicación técnica. Preguntó algunos detalles y con sólo sus conocimientos técnicos aventuró la explicación que semanas después confirmaron los expertos, que una filtración de agua por el snorkel había producido una explosión al mezclarse con gases de baterías perforadas, que resultaría mortal en el acto para los tripulantes. Bastaba con saber algo de química. Desde ese día, 20 de noviembre, comenzó a hablarse en el área presidencial de crear algún organismo nuevo.

Sin palabras...Crear estructuras políticas es facil, lo que se necesita es equipamiento. Esto muestra el desconocimiento de la realidad o la falta de deseos para solucionar la actual situación. El poder de una nación se basa en: su capacidad científico-tecnológica, el desarrollo económico y la capacidad de defensa. Estos son los tres componentes básicos sobre los cuales hay que trabajar...
Menos politica y mas hechos...

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Mauricio Macri ordenó más controles sobre los planes de empleo que se entregan a piqueteros



Mauricio Macri ordenó más controles sobre los planes de empleo que se entregan a piqueterosPor Ignacio Ortelli - Clarin.com
Sus dirigentes dejarán de manejar las planillas de inasistencias a cursos y tareas. Así, buscan reducir el peso que tienen sobre los más de 260 mil beneficiarios. 

Dirigentes piqueteros Federico Mariño (CCC), Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Juan Grabois (CTEP) y Emilio Pérsico (Movimiento Evita), tras una reunión en Desarrollo Social, el año pasado.

Tras un año de cortocircuitos pese a la inversión récord en materia social, y empujado por un diciembre de conflicto en las calles, el Gobierno gesta un plan para quitarles peso a las organizaciones sociales y que busca garantizar la libertad de elección de las personas que perciben planes.

Mauricio Macri ordenó más controles sobre los planes de empleo que se entregan a piqueterosMauricio Macri ordenó más controles sobre los planes de empleo que se entregan a piqueteros Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

Concretamente, según pudo confirmar Clarín de altas fuentes oficiales, la idea es ampliar la oferta de centros de capacitación y formación profesional y de desarrollo de tareas a los que deben asistir los 261 mil beneficiarios de los planes "Argentina Trabaja", "Ellas Hacen" y "Desde el Barrio" para cobrar los $ 4.430 por mes que les paga el Estado.

Esto, de forma directa, recortará el poder de los líderes piqueteros que tienen el manejo de un porcentaje importante de planillas de "asistencia". Aunque en la práctica no es significativo el número de planes que se dan de baja por cuestiones de inasistencias, en el Gobierno creen que utilizan esa herramienta para direccionar a la gente políticamente. "La amenaza siempre fue 'vení a la movilización, si no te paso ausente'. Queremos que eso ya no esté más en juego", sostienen.

Para tomar dimensión del impacto que tendría sobre las organizaciones sociales, sólo basta repasar estimaciones oficiales: nuclean a cerca de 60 mil beneficiarios de planes y a alrededor de 50 mil trabajadores (de los 120 mil) que perciben el Salario Social Complementario, contemplado en la Ley de Emergencia Social.

Actualmente, incluidos los movimientos sociales, hay 250 entes ejecutores, pero la nómina se multiplicará. En principio, se habilitará a que la gente pueda optar por cursos de formación en más institutos primarios, secundarios y terciarios, y también se ampliarán los centros para hacer prácticas de impacto público, entidades sin fines de lucro y municipios. "Se va a cambiar el paradigma y se va invertir la carga de la prueba: en vez de que dependan de un puntero que valide su asistencia en una planilla, podrán elegir de una larga lista dónde ir a formarse", indicaron en el Gobierno.

La intención es que los cambios se implementen en los próximos meses, pero mientras se avanza en los detalles, la orden fue mantenerlo bajo reserva. Tanto que el tema no estuvo en la agenda de la última reunión de seguimiento de gestión de Desarrollo Social que esta semana encabezó Mauricio Macri. Allí hubo, entre secretarios y asesores de menor rango, unas 20 personas: demasiadas para contener la filtración. Por eso, apenas un puñado de funcionarios está al tanto de la iniciativa en la que trabajan el jefe de Gabinete Marcos Peña, el todopoderoso vicejefe de Gabinete Mario Quintana y la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley.

En el Gobierno juran que se trata de "una iniciativa sobre la que se trabaja hace mucho tiempo", pero tomó impulso en las últimas semanas. En rigor, antes resultaba inviable debido a falta de información. Ahora, luego de una radiografía de todos los planes a nivel nacional que realizaron en la Secretaría de Economía Social que lidera Matías Kelly, el escenario es distinto.

También en lo político. Es que el debate sobre qué hacer con las organizaciones sociales estuvo abierto desde diciembre de 2015. En principio ganaron quienes propusieron incursionar por la senda dialoguista. Y si bien la ley de Emergencia Social reclamada por el amigo del Papa y líder de la CTEP, Juan Grabois, Daniel Menéndez (Barrios de Pie) y Juan Carlos Alderete (CCC) fue el mayor exponente; la lista de concesiones que hizo el Gobierno para garantizar la paz social es más larga: el bono de fin de año para los trabajadores de la economía popular, mientras se negó el plus a los jubilados, fue el último gesto.

No obstante, el vínculo se tensó cada vez que estos se plegaron a las marchas orquestadas por sectores de la oposición. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich fue una de las que más se quejó, sin éxito. Pero, en diciembre, la reforma previsional volvió a abrir la discusión. "Les damos los planes, los empoderamos y nos movilizan la gente cada vez que pueden. Algo hay que hacer", se quejaron desde el sector más duro, tras el jueves negro en el que el Gobierno sufrió un revés político en el Congreso.

Ni siquiera los más dialoguistas pudieron rebatir ese argumento. Aun cuando las organizaciones, una vez iniciados los incidentes, decidieron retirarse como gesto al secretario de Gestión y Articulación Carlos Pedrini, que por expreso pedido de Stanley recorrió las calles ese día. Así, a diferencia de otras ocasiones, ahora hay unanimidad respecto a la conveniencia de cambiar de estrategia: "Estamos todos de acuerdo", dicen en el Ejecutivo. "Cuantos más entes, menos clientelismo", razonan. El Presidente, confían, es el primero en apoyar el plan: en la semana, parafraseando al Papa, volvió a pedir "insistir con la cultura del trabajo".

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Se lanzó la carrera de "cazafortunas" del mar para participar de la búsqueda del San Juan



Se lanzó la carrera de "cazafortunas" del mar para participar de la búsqueda del San JuanPor Daniel Santoro - Clarin.com
Una empresa de EE.UU. ofrece cobrar US$ 7 millones solo si encuentra a la nave. Ahora quieren buscar en los cañones submarinos del talud continental.

Se lanzó la carrera de "cazafortunas" del mar para participar de la búsqueda del San Juan
Representación digital de los cañadones del talud continental donde se buscará al San Juan. Tienen hasta mil metros de profundidad.

La mayor esperanza de la Armada para tratar de encontrar al submarino San Juan, desaparecido desde hace más de dos meses, son los llamados cañones marítimos o "cañadones" del talud continental, que es por su magnitud como una cordillera invertida. Como los sonares de los barcos que participaron del inédito operativo internacional de búsqueda barrieron una superficie de poco más de medio millón de millas náuticas cuadradas (equivalentes a 20 veces el área de la Capital Federal) de la plataforma continental y no encontraron al San Juan, ahora la Armada cambia su estrategia. Así dirigirá sus esfuerzos hacia esos "cañadones", donde podría haber caído la nave después de la explosión.

El gobierno ya gastó 500 millones de pesos en el operativo de rescate y, según revelaron altas fuentes del ministerio de Defensa a Clarín, seguirá "invirtiendo lo que sea necesario en la búsqueda", tal como reclaman los familiares de las 44 víctimas. Un submarino convencional, como el San Juan, resiste hasta una profundidad de 700 metros y luego su estructura entra en colapso por la presión del agua. La chapa del casco del San Juan es de unos 5 centímetros pero a más de 700 metros la presión empieza a resquebrajarse.

El capitán de fragata (RE) e ingeniero naval Horacio Tobías explicó a Clarín que las hipótesis más firmes sobre lo que pudo haber pasado con el San Juan son dos. Una que la entrada de agua por el snorkel durante la tormenta mojó las baterías y provocó una implosión. En este caso, la explosión interna reventó alguna de los escotillas y entró el agua. Entonces, el San Juan se fue "entero" al fondo y podría haber caído en uno de esos "cañadones". La otra es que se quedó sin propulsión por el accidente, se hundió y pasados los 700 metros la presión del agua lo comprimió y quedó como "un chorizo de acero". Tobías descartó la hipótesis de que se haya desintegrado porque "sino hubiésemos vistos restos de papel o madera flotando".

El termino geomorfológico científico de los cañadones es "cañón submarino". En el área de búsqueda del San Juan (llamada AROP, en la jerga técnica) los cañones tienen una longitud promedio de 120 kilómetros con numerosos afluentes que pueden llegar hasta los 50 kilómetros, explicó una fuente del Servicio de Hidrografía Naval. La cabeza de los cañones nace en el talud medio "con profundidades de 50 metros y que se incrementa talud abajo y llega hasta los 800 metros". El talud continental argentino es "aterrazado" y el AROP está en una de sus terrazas. El AROP "está limitada al oeste por el talud superior, que es empinado y hacia el este por un escarpe de 120 metros en promedio". 

Por esta razón, la Armada que comanda el almirante José Luis Villán, impulsa la contratación de una empresa privada que tenga la tecnología para hacer este tipo de búsqueda dentro de los "cañadones" del Atlántico Sur para seguramente después de que se retire el barco ruso Yantar. Este es el único que quedó del inédito por su magnitud operativo de cooperación internacional desplegado en noviembre y diciembre y que tiene los equipos necesarios para hurgar en los "cañadones". El vehículo operado remotamente (ROV, según su sigla en inglés) del Yantar puede llegar hasta 6.000 metros.

Este fin de semana el Yantar (ámbar, en ruso) encontró "otras dos nuevas señales" y hacía un nuevo esfuerzo de identificación. No se sabe hasta cuando continuará la cooperación rusa, pero eso ya se prevé cómo reemplazarla y se lanzó una carrera entre las empresas privadas que podría participar de esta nueva etapa, que incluye a una que busca tesoros marinos y tiene tecnología de última generación.

Se necesitará que la firma privada a contratar tenga un barco con sonar y un minisubmarino con capacidad para sumergirse hasta esas profundidades. La Armada carece de este tipo de tecnologías de búsqueda de última generación. En el mundo solo 20 países tienen submarinos de guerra y de éstos únicamente EE.UU., Rusia, Inglaterra y otros tienen equipos de rescate de submarinos.

La Armada recibió ya presupuestos de cinco empresas privadas de este tipo para hacer la búsqueda que tienen diferencias de precios e incluso de disposición del material en distintas épocas del año y los elevó al ministro de Defensa, Oscar Aguad. Se piden equipos como sonda multihaz, sonar de barrido lateral, magnetónomos, gravímetros y minisubmarinos. Para hurgar en los cañadones se necesita sobre todo un minisubmarino no tripulado autónomo llamado AUV por sus siglas en inglés. Estas pequeñas naves, que tienen la forma de un pez, son programadas en la superficie, luego se las lanza y, ayudados por poderosos reflectores, van filmando todo lo que ven a su paso. Luego la nave madre recoge al AUV y le saca toda la información que reunió.

La idea es que la empresa ganadora de un concurso cerrado o una licitación, según lo que disponga la ley para este tipo de crisis, realice su propia búsqueda en base a toda la información recogida por distintos barcos durante el operativo internacional. Aguad no quiere violar ninguna ley aunque se trate de una urgencia. El problema es que cada empresa tiene un servicio distinto y tiempos diferentes y el gobierno tiene que fijar un parámetro común. Los presupuestos recibidos van desde "2 a 7 millones de dólares". Una de las empresas cotizantes, por ejemplo, es la norteamericana Ocean Infinity que facilitó el robot que usaron los barcos militares norteamericanos. Ocean Infinity, que cuenta con tecnología de punta, ya encontró tesoros marinos y está ahora buscando el desaparecido avión del vuelo MH370 de Malaysia Airlines en el océano Indico y recién podría venir al Atlántico Sur en mayo o junio. En fuentes militares, se afirma que propuso no cobrar nada por adelantado pero que "cobraría 7 millones de dólares solo si lo encuentra", como hacen los cazadores de fortunas del mar. Pero el gobierno, si acepta esta propuesta, podría contratar antes a otra empresa para seguir la búsqueda hasta mediados de año, entre otras alternativas. Sin embargo, como no hay sobrevivientes, ahora se pasó a una etapa de "búsqueda científica", como la llaman los expertos, que será más lenta pero ininterrumpida.

Aunque los datos básicos que usará la empresa privada ganadora son los mismos: última posición reportada, rumbo y velocidad, qué tipo de avería habría sufrido y ubicación de la explosión detectada por la Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés) el día de la tragedia. La llamada anomalía hidroacústica fue registrada por la red internacional de hidrófonos del CTBTO creada para registrar pruebas nucleares terremotos o maremotos. La explosión no nuclear fue detectada el 15 noviembre a las 13:51 GMT, en la latitud -46.12 ° y longitud -59.69 °. La última comunicación de la nave, con 44 tripulantes a bordo, fue a las 7.30 de esa mañana.

El operativo internacional, aunque fracasó, dejó varias pistas. Además, de los cañones submarinos por las dudas se ampliará la búsqueda "un poco más al norte" por la mínima posibilidad de que la anomalía hidroacústica no haya sido del San Juan y se haya desplazado unos kilómetros más al norte antes del accidente, dijeron las fuentes de Defensa. Durante la campaña internacional de búsqueda se detectaron 54 restos metálicos en el fondo del mar que no eran del San Juan.

Mientras tanto, el buque oceanográfico ruso Yantar, continuaba este fin de semana trabajando en la operación de búsqueda junto a la corbeta ARA "Spiro" y el aviso ARA "Islas Malvinas" con el ROV (vehículo operado remotamente) ruso llamado "Panther Plus" que opera hasta 1.000 metros.

El resto de las unidades de la Armada "están siendo objeto de trabajos de mantenimiento preventivo o reparaciones correctivas por su uso en la búsqueda o, se prescindió de aquellas que no cuenten con sensores acordes a las profundidades del área de búsqueda", informó el vocero de la Armada, capitán de navío Enrique Balbi. Algunas unidades pasaron hasta 57 días en el mar, lo que es un récord para la marina de guerra en estos últimos años de restricciones presupuestarias. Los oficiales, suboficiales y marinos de la Armada se ofrecen voluntariamente para volver a embarcarse en los barcos que siguen en la búsqueda lo que conmovió a los almirantes.

Balbi reconoció esta semana que "una de las hipótesis es que pudo haber habido una explosión dentro del submarino y que éste se haya ido hacia la profundidad y apoyado en el lecho marino", pero se preguntó si el único ruido que supuestamente se escuchó -al que hace referencia el informe del CTBO-, fue por la implosión interna o por el colapso con la superficie marina.

Balbi, un ex subcomandante del San Juan e hijo de un submarinista, expuso también una síntesis de los esfuerzos de la Armada y el Ministerio de Defensa para dar con el San Juan, y detalló que a lo largo de la búsqueda se involucraron más de 4000 personas y 25 buques -16 argentinos y el resto pertenecientes a las flotas de los siete países que colaboraron en la zona-, y 14 aeronaves, en un inédito operativo de búsqueda internacional.

Durante dos meses se barrió con buques de superficie un área de 560 mil millas náuticas cuadradas (equivalente a 20 veces la superficie de la Capital Federal) y con minisubmarinos 3.650 millas náuticas de fondo (6.759 kilómetros cuadrados) aproximadamente. Los aviones P( de EE.UU. lanzaron 400 sonoboyas en el mar. Mientras que con aviones se barrió 1.600.000 millas náuticas. Esas áreas incluyen algunas que estaban fuera de la zona de búsqueda, pero fueron propuestas por alguno de los familiares de los 44 tripulantes.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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La Argentina da sus primeros pasos para fabricar baterías de litio



Por Carlos Manzoni - LA NACION
Las cuantiosas reservas de litio que subyacen en la Puna pueden convertir a la Argentina en una potencia productora mundial, pero el país todavía está en pañales en cuanto a la industrialización del llamado "mineral del futuro". Aun así, este proceso conocido como "del salar a la batería" ha comenzado a tomar forma con dos proyectos que demandan US$ 60 millones cada uno y que se pondrán en marcha este año.

El primero de los proyectos es el de Jujuy Litio SA, una empresa surgida de la asociación entre la provincia de Jujuy (con 60% de la participación) y la compañía italiana Ceri (40%). Se trata de un plan integral, que busca integrar toda la cadena de valor del litio, partiendo desde el carbonato producido por Sales de Jujuy y Exar, dos firmas de las que el gobierno provincial es socio, con 8,5% de participación en cada una.

Juan Carlos Abud, ministro de Desarrollo Económico y Producción de Jujuy y presidente de Jujuy Litio SA, cuenta que primero se va a empezar con el ensamble de baterías de litio, para conocer el mercado. "En una segunda etapa -relata-, vamos a impulsar la fabricación de material activo y celdas. La primera de ellas demanda US$60 millones y el proceso completo, US$120 millones".

Jujuy Litio SA se constituyó a fines de diciembre, ahora está terminando el plan de negocios y la pretensión es comenzar a ensamblar en julio de este año. Para eso, según indica Abud, se va a instalar una planta desde cero, en el Parque Industrial de la ciudad jujeña de Perico, que va a tener una producción inicial equivalente a 212 megavatios (suficientes para proveer de baterías a 220 colectivos). "Se generarán 60 empleos directos y 240 indirectos", destaca el funcionario.

La idea es impulsar el arranque del plan industrializador con inversión de la provincia, pero con la posterior incorporación de inversiones del sector privado. "Una vez que esté en marcha la planta, vamos a ir cediendo participación a actores privados (ya hay muchos interesados). Pensamos abastecer al mercado argentino, a América Latina y también a Europa (principalmente a Italia)", adelanta Abud.

El otro proyecto, que intenta agregar valor al litio que abunda en el país, es el de Litarsa (Litio Argentino Sociedad Anónima). Su CEO y fundador, Emiliano Guerrero, comenta que en este momento está en negociaciones por unas tierras en el Parque Industrial San Antonio de los Cobres, en Salta. "De acuerdo a la cantidad y al tipo de baterías que se quieran construir, la inversión demanda entre US$60 y US$120 millones. Nosotros vamos a invertir US$60 millones", afirma.

La idea, según relata Guerrero, es vender 40% en el mercado interno y el resto exportarlo (a Chile y a Brasil, principalmente). La batería para automóvil se vende a US$12.000; la batería para la casa, a un precio de entre US$1300 y US$2000, y la de postes de alumbrado público, a US$70 (van siete en cada poste).

Ahora bien, ¿qué tipo de baterías se fabricarán en el país? En ese punto, algo está claro: la Argentina no está en condiciones de competir hoy en el mercado de baterías de celulares y tabletas. Porque todas esas plantas ya están instaladas en China, Italia y República Checa, y ya tienen contratos a futuro con los desarrolladores de telefonía celular. Además, la fabricación de estas baterías requiere una inversión mucho más grande, según precisan los especialistas en el tema.

Entonces, la planta de Jujuy Litio SA y la de Litarsa apuntan a otras tres baterías que están en el mercado: la batería de almacenamiento de energía solar y eólica para una casa (es de muy fácil construcción); la batería para los autos híbridos (es la misma que la batería tradicional, nada más que en lugar de cadmio contiene litio), y la batería que va dentro de los postes de alumbrado público.

Daniel Barraco, director del Laboratorio de Energía Sustentable de la Universidad de Córdoba y coordinador del programa nacional "Del salar a la batería", dice que lo más fácil de hacer es el ensamblado de la batería (algo que, de hecho, ya hicieron las empresas Probatery y Solar, para abastecer computadoras del plan Conectar Igualdad); lo segundo es elaborar toda la celda, y lo tercero es fabricar material activo. "Yo estoy desde 2012 intentando que se fabriquen baterías en la Argentina", enfatiza Barraco.

Pero las buenas intenciones chocan contra un muro: el mercado de las baterías de litio todavía no está desarrollado en América Latina y el triángulo de oro de la fabricación (China, Corea y Japón) tiene copado por varios años Europa y los Estados Unidos. A todo esto hay que sumarle que el fabricante de autos eléctricos Tesla se va a autoabastecer con su propia megafábrica, que está construyendo en Reno, Nevada. "Ante eso, muchos inversores prefieren esperar a que haya mercado para empezar a fabricar. Con esa mentalidad es imposible comenzar la industrialización", se lamenta Barraco.

Por suerte hay otros inversores que piensan diferente y cuya estrategia es empezar a meterse donde ya hay un nicho, por ejemplo, en las baterías de almacenamiento, cuya producción permite después dar el salto a la fabricación de baterías para autos. Se especula con que estas últimas se convertirán en pocos años en un boom, ya que en el peor de los escenarios lo que se estima es que para 2026 el precio de un auto eléctrico sea igual al de uno a explosión.

En tanto, en medio de este afán por comenzar con la industrialización del litio, Y-TEC (con un 51% de participación de YPF y 49% del Conicet) quiere sumar valor desde el conocimiento para el desarrollo de la industria de baterías de litio en la Argentina. Esta empresa trabaja en el desarrollo de nuevos materiales activos de litio para electrodos, con potencial industrial, y el diseño propio de celdas prototipo litio ion. "Estas investigaciones son muy importantes para lograr baterías de alto rendimiento, mayor vida útil y capacidad de almacenamiento", señalan fuentes de esta compañía.

Para estos fines, Y-TEC cuenta con un laboratorio especializado en la producción de compuestos anódicos y catódicos, y está en proceso de adquisición de una planta piloto para el control de calidad de celdas, según estándares internacionales. "Además presta servicios de ensayos de celdas y componentes de litio, junto con asesoramiento técnico de alto nivel", agregan desde la empresa.

En cuanto a la factibilidad real de instalar una fábrica de baterías de litio en el país, Bruno Rovagnati, CEO de RG/A Latam y estudioso del sector, opina que hay que diferenciar el tipo de baterías, en especial la de autos y colectivos eléctricos, como los que piensa hacer la automotriz china Dongfeng en José C Paz, o baterías para almacenamiento de energía solar o eólica. "La integración vertical es fundamental para poder aprovechar todo el valor que trae el litio a la cadena de producción y para poder quebrar el paradigma tradicional argentino de ser solo exportador de commodities. Sin duda, esto traería a la economía mayor valor agregado, trabajo y educación", concluye el ejecutivo.

La mira puesta en agregar valor al mineral

Tipos de baterías - Se apuntará a baterías para almacenar energías renovables, las destinadas a autos híbridos y las de postes de alumbrado público

Inversión necesaria - Se requiere un desembolso de entre US$60 millones y US$120 millones para una fábrica de baterías de litio

Precios - La de autos está a US$12.000; la de almacenamiento de energía renovable, entre US$1300 y US$2000, y la de postes de alumbrado, US$70

Posibles mercados - Se proveerá al mercado interno, pero también se exportará a Chile, Brasil e Italia, principalmente.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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