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jueves, 23 de noviembre de 2017

Desarrollo y Defensa

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La AGN detectó serias irregularidades en el control de la pesca



Por Liliana Franco - Ambito.com
La desaparición del submarino ARA San Juan puso en debate el rol de la Fuerzas Armadas como asimismo más de uno se sorprendió al deber que la Argentina cuenta con submarinos ya que poco se conoce sobre su actividad.


¿Para qué Argentina necesita submarinos? De acuerdo a los especialistas internacionales uno de los principales conflictos actuales del mundo es la disputa que lleva adelante China por el control del mar en Asia. Ocurre que el mundo se vuelca cada vez más al aprovechamiento del mar por los recursos que encierra como la pesca o la explotación de los recursos energéticos. 

Cabe recordar que el 25% del territorio nacional es marítimo y otro 25% corresponde a la Antártida. Resulta paradójico que mientras el mundo se pelea por el control del mar, en este terreno Argentina también muestra una notable ausencia del Estado. 

De acuerdo a informes oficiales el 90% del equipamiento de las Fuerzas Armadas tiene entre 30 y 50 años, aunque irónicamente, el ARA San Juan es relativamente moderno, ya que comenzó a operar en 1985.

El presupuesto que la Argentina destina a sus Fuerzas Armadas es de 0,9% del PBI, mucho menos del cerca de 1,5% de la región. Pero de ese porcentaje, el 80% se lo llevan los sueldos y, si se descuentan los gastos de funcionamiento, es decir la nafta, indumentaria, etcétera, lo que queda para nuevo equipamiento es prácticamente nada.

Volviendo a la lucha por los recursos marítimos que tiene el país un dato a tener en cuenta es que las exportaciones provenientes de la pesca rondan los 1.500 millones de dólares anuales y superan a las exportaciones de carne vacuna.

Pesca sin control 

Un informe reservado de la Auditoría General de la Nación (AGN) que se hizo entre junio de 2015 y mayo de 2016 al cual accedió en forma exclusiva ámbito.com revela que en el organismo encargado de controlar la pesca, que es la Subsecretaría de Pesca de la Nación, dependiente del Ministerio de Agricultura, se detectaron numerosas irregularidades en el control de la pesca en el litoral marítimo argentino. Su incapacidad está dada para controlar las capturas de pesca tanto por la carencia de recursos humanos como materiales.

El extenso trabajo -de más de 400 páginas- expone las siguientes falencias:

• Faltan recursos humanos y materiales aplicados a la función de la subsecretaría.

• Las balanzas que dispone el organismo son escasas, Mar del Plata, que es el principal puerto pesquero, son sólo dos. Los datos se toman en planillas en forma manual.

• La información es altamente dependiente de las declaraciones juradas de las pesqueras, ya que la mayoría de las actividades no llegan a ser fiscalizadas por las carencias de recursos de la subsecretaría. Según sostiene el trabajo de la AGN "el sistema informático es obsoleto y por lo tanto no es confiable".

• Se observa la falta de inspectores.

• El monitoreo satelital de los buques es ineficiente.

• Las oficinas son precarias.

• El sistema de telecomunicaciones tiene bajos niveles de servicio. No cuenta con un sistema de monitoreo automatizado que permita el seguimiento y generación de alarmas ante el posicionamiento de un buque en zona de veda a una velocidad que presuma que está realizando tareas de pesca.

• La infraestructura que da apoyo a las distintas operatorias de control de la pesca y de descarga de buques en los muelles es inadecuada. Como ejemplo indica que "los tableros de abastecimiento eléctricos son insuficientes, lo que habilita a los operarios a apelar a alternativas rudimentarias de suministro, tal como conectar una balanza de control de peso para la descarga de un buque a la batería de un vehículo particular".

• Se verificó que las balanzas utilizadas para el control de la captura no pertenecen a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y no están homologadas por autoridad competente. El dato curioso es que las balanzas son propiedad de los armadores o de las empresas que adquieren el producto (la pesca).

• Otra irregularidad o falta de control que detectó la AGN es que en los buques no controlados las actas de pesca son presentadas por los armadores o los capitanes de los mismos, que tienen carácter de declaración jurada, sin ninguna otra verificación posterior.

• La cantidad de inspectores que dispone la Subsecretaría de Pesca no alcanza para cubrir la demanda operativa existente. Pone por ejemplo que en el puerto de Rawson, hay sólo tres inspectores se ocupan de controlar el peso de captura de un buque pesquero a la vez, mientras otros seis barcos siguen descargando. 

Falta del control 

La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SSPyA), a cargo de Tomas Gerpe, depende del Ministerio de Agroindustria (a partir de hoy a cargo de Luis Etchevehere), es responsable de velar por el desarrollo sustentable de la actividad.

Algunas funciones de la subsecretaría son: conducir y ejecutar la política pesquera nacional y regular la explotación, fiscalizar las capturas máximas permisibles por especie establecidas por el Consejo Federal Pesquero; emitir las cuotas de captura anual por buque, por especie, por zona de pesca y por tipo de flota; entre otras.

Otra de las funciones fundamentales de la subsecretaría de Pesca es la de "establecer e implementar los sistemas de control necesarios y suficientes de modo de determinar fehacientemente las capturas en el mar territorial y la Zona Económica Exclusiva y desembarcadas en puertos argentinos habilitados y el cumplimiento y veracidad de las declaraciones juradas de captura", según indica la AGN.

Sin embargo, la actividad de captura de datos "resulta inadecuada debido a la escasez de recursos humanos y materiales aplicados a ella, y a la generalizada presencia de procesos e interfaces manuales propiedad de empresas pesqueras o comercializadoras", dice la AGN.

Un ejemplo es que en el puerto de Mar del Plata, donde se concentra más del 50% de las toneladas desembarcadas en el país, la Subsecretaría de Pesca cuenta con solo dos balanzas y solo una de ellas estaba operativa al momento de la auditoría.

Otra falencia detectada es la subsecretaría "no tiene la cantidad necesaria ni de inspectores para fiscalizar todos los partes ni de balanzas, de modo que los inspectores toman los datos directamente de instrumentos no homologados".

Asimismo detectaron que los datos que efectivamente pueden ser corroborados por un inspector se apuntan a mano y deben volcarse en forma manual en el sistema web con el agravante que "una vez que están en el sistema, los datos quedan registrados en una base obsoleta que no garantiza la integridad ni la confiabilidad de la información". Otro párrafo del informe de la AGN indica que "dadas la reducida frecuencia de los reportes (uno por hora) y la falta de un sistema de alarmas, la protección de estas zonas queda sujeta a la pericia y proactividad del personal interviniente".

Conclusiones 

En síntesis, el informe de la AGN indica que la información que produce la Subsecretaría de Pesca tiene "un sistema de limitada confiabilidad". La falta de confiabilidad de la información afecta para "la percepción de tasas, el diseño de las políticas pesqueras y la protección del recurso". Concluye señalando que "la manifiesta debilidad del sistema condiciona su efectividad para contribuir con el objetivo de velar por el desarrollo sustentable de la actividad".

La AGN recomendó a las autoridades nacionales "desarrollar e implementar un sistema que recolecte automáticamente los datos de posición, velocidad y dirección de los buques, filtre los resultados de acuerdo a los criterios fijos (zona de veda, tipos de arte de pesca, etc.) y genere alarmas cuando se cumplen condiciones que se contrapongan con la reglamentación".

Asimismo recomendó que realicen inversiones para: formalizar el Área de Sistemas; equipar tecnológicamente a los distritos pesqueros; desarrollar un sistema de control y gestión que cubra completamente la actividad pesquera desde una única plataforma actualizada.

Resumiendo la AGN recomienda al Estado que efectúen inversiones para llevar a cabo una tarea eficiente. Esperemos que esta recomendación sea escuchada y no caiga en saco roto como ocurrió en el pasado.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Malvinas: el pretendido autogobierno



Resultado de imagen para Malvinas: el pretendido autogobiernoPor Facundo Rodríguez - Infobae.com
El 9 de noviembre pasado el ilegítimo gobierno británico en las islas Malvinas celebró elecciones generales para elegir a ocho de los diez miembros de la llamada Asamblea Legislativa. 

Los miembros de dicho órgano prestan funciones por un período de cuatro años y sólo ocho pueden ser electos por el voto popular. Los otros dos miembros son seleccionados por el gobernador, el director general y el secretario de finanzas, que pueden tomar parte de los procedimientos sin derecho a voto. Asimismo, también forman parte el comandante de las fuerzas británicas y el procurador general, ambos llegados del Reino Unido.

El aparato propagandístico isleño hace un denodado esfuerzo para intentar demostrar que el voto de la población tiene un gran peso en las decisiones y que el gobernador, elegido desde Londres, sin participación de la población de las islas, no tiene prácticamente injerencia. La realidad dista mucho de esta utopía democrática.

La llamada Constitución de las Islas Falkland, aprobada en noviembre de 2008 por S. M. Británica, es la piedra angular del régimen colonial que el Reino Unido mantiene en las Malvinas. El artículo 11 reserva a la reina un poder total para sancionar legislación para "la paz, el orden y el buen gobierno" de las islas, así como para enmendar legislación actualmente en vigencia.

Es requisito para votar y ser elegido miembro de la Asamblea ser mayor de 18 años y gozar del "Falkland Islands Status". Este estatus, del cual goza sólo un tercio de la población actual de las islas de conformidad con el último censo, es otorgado por el gobernador y requiere de la nacionalidad británica. Es el instrumento utilizado por el Gobierno británico para controlar quiénes pueden votar y ser electos en las islas. En la composición de la asamblea durante los últimos 20 años cerca del 40% de los escaños ha quedado en poder de personas nacidas en el Reino Unido.

El Poder Judicial es presidido por el jefe de Justicia, quien es el titular de la Corte Suprema, reside en el Reino Unido y visita las islas al menos una vez al año. También cuentan con una Corte de Apelaciones y con un magistrado superior. Tanto el jefe de Justicia como el presidente de la Corte de Apelaciones, los jueces de apelaciones y el magistrado superior son, todos, nombrados y removidos por el gobernador de las islas y provienen del Reino Unido.

El gobernador de las islas, puesto a dedo desde la metrópoli, se reserva una enorme cantidad de poder en materias ejecutivas, legislativas y judiciales, como la posibilidad de disolver la Asamblea Legislativa, la aprobación de leyes a su sola discreción (y la denegación de tal carácter a los proyectos aprobados por la asamblea), la realización de concesiones de tierra y la disposición de ellas en nombre de la reina. Además, es el encargado de seleccionar a los funcionarios civiles más importantes, como el jefe ejecutivo, el jefe de policía, el fiscal general y el oficial comandante de las fuerzas de defensa de las islas. Puede actuar a su criterio, incluso en contra de la opinión del Consejo Ejecutivo de las islas, órgano consultivo parte del Poder Ejecutivo, compuesto en parte por miembros de la Asamblea Legislativa.

Asimismo, cuenta con amplios poderes de excepción reconocidos en un instrumento jurídico que posee casi ochenta años, el Emergency Powers Order in Council 1939, creado para ser aplicado en las colonias, los protectorados y los mandatos que el Reino Unido poseía en la década de 1930. Esta ordenanza le otorga el poder de detener, deportar y excluir personas, tomar propiedades y tierras en nombre de la reina y de reformar, suspender o aplicar cualquier ley con o sin modificaciones. Las únicas limitaciones en su función legislativa provienen únicamente de la reina y no de los habitantes de las islas.

Claro ejemplo del verdadero poder británico sobre los ahora llamados "territorios británicos de ultramar", un eufemismo para referirse a las colonias, es el caso de las Islas Turcas y Caicos, en el Caribe. En agosto de 2009, el gobierno de Londres decidió disolver el gobierno elegido democráticamente por la población de esas islas "por la alta probabilidad de corrupción sistémica". Desoyó las enérgicas protestas de la Comunidad del Caribe (Caricom) y pospuso de forma indefinida la elección democrática de un nuevo gobierno. El gobernador designado por Londres cumplía las funciones ejecutivas y legislativas.

La realidad es que el gobierno británico continúa ejerciendo un control férreo sobre sus territorios coloniales y que el derecho de libre determinación de los pueblos es simplemente manipulado para invocarlo cuando le conviene, para evitar poner término a los conflictos territoriales que mantiene por la ocupación de territorios pertenecientes a otros Estados.

En resumen, el supuesto autogobierno de las islas no es otra cosa que el viejo sistema colonial británico con un nuevo ropaje. El poder británico en las islas se halla tan presente y es tan influyente que incluso la propia Constitución consagra abiertamente la supremacía británica en el orden político, administrativo e institucional sobre las islas y sus habitantes.

El autor es abogado en Derecho Internacional (UBA), docente (UBA) y coautor del libro "Las Malvinas entre el Derecho y la Historia" (Eudeba).

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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El Reino Unido compró un costoso escudo antimisiles para proteger Malvinas



Resultado de imagen para sky sabre system(Cronista.com) - La decisión se tomó luego de que la Argentina anunciara la compra a Francia de cinco aviones de combate "Super Étendard", según publica hoy el diario londinense Daily Mail.

El gobierno británico quiere asegurarse de las islas sean "capaces de hacer frente" a cualquier eventual conflicto armado.

De acuerdo a lo informado por el Daily Mail, el sistema conocido como Sky Sabre, que actualmente se utiliza para proteger a Israel de cientos de ataques, es capaz de interceptar cohetes de corto alcance y proyectiles de artillería y fortalecerá las defensas antiaéreas alrededor de las Islas Malvinas.

La decisión se tomó luego de que la Argentina anunciara la compra a Francia de cinco aviones de combate "Super Étendard".

El escudo antimisiles, que le costó al gobierno británico 78 millones de libras, es parte de un paquete que el ministerio de Defensa británico anunció a fin del año pasado, con un valor de aproximadamente 153 millones de libras, para "actualizar los sistemas obsoletos en las islas", según el diario británico.

En cuanto a su funcionamiento, el Daily Mail precisó que era un sistema "costoso de implementar", ya que "cada batería cuesta alrededor de 29,8 millones de libras, y cada intercepción 22,66 millones de la moneda británica", según aportaron expertos consultados por el diario.

El nuevo sistema utiliza tecnología desarrollada por el Iron Dome, que derribó con éxito cientos de cohetes lanzados a Israel desde la Franja de Gaza en 2012.

En 2015, el entonces ministro de Defensa, Michael Fallon, anunció que el Reino Unido gastaría 280 millones de libras en los próximos 10 años para renovar y reforzar sus defensas.

La tecnología detrás de Iron Dome creada por Mprest, una compañía fundada por antiguos oficiales militares israelíes, actúa como "un cerebro" que conecta diferentes objetos como estaciones de radar, lanzadores de misiles y aviones.

El sistema conocido como Sky Sabre es capaz de interceptar cohetes de corto alcance y proyectiles de artillería y fortalecerá las defensas antiaéreas alrededor de las Islas Malvinas.

El Ministerio de Defensa británico otorgó un contrato de 78 millones de libras a Rafael Advanced Defense Systems, que está trabajando con Mprest, para establecer una defensa similar en las Islas Malvinas.

Natan Barak, director ejecutivo de Mprest, dijo al diario que haría las islas más seguras y agregó que el sistema puede proteger cualquier área en todo el mundo. "Vamos a ser parte de la red de la OTAN y vamos a integrar nuestro sistema con el sistema de comando y control de Gran Bretaña", aseguró.

Según Barak, el gobierno británico quiere asegurarse de las islas sean "capaces de hacer frente" a cualquier eventual conflicto armado, aún cuando no se esté pensando en ello.

De acuerdo al medio británico, la decisión de los funcionarios británicos de elegir el producto de Mprest para defender las islas habría enfurecido a las compañías rivales, que también habrían participado de la licitación, que son Lockheed Martin y Thales Group.

Otras voces, continúa el Daily Mail, habrían expresado su preocupación por compartir información sensible sobre misiles con un país que no pertenece a la OTAN, como es el caso de Israel.

Pero funcionarios del Ministerio de Defensa han insistido en que la tecnología israelí ofrece la mejor relación calidad-precio, según consignó el sitio de noticias del sector Defence News.

El sistema es capaz de rastrear la dirección en que viajan los misiles y disparar para interceptarlos a la máxima altura posible, utilizando métodos que reducen la cantidad de escombros que quedan para caer al suelo.

Además, puede saber también si un misil se dirige a un área abierta donde hará un daño mínimo y puede optar por no tomar ninguna medida, según se explicó.

Barak explicó que el trabajo principal del sistema de Mprest en las Islas Malvinas será coordinar las defensas aéreas y realizar un seguimiento de los aviones.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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La Armada dedica sólo el 4,5% de su presupuesto a equipos y mantenimiento



Por Laura Serra - LA NACION
Las previsiones para el año próximo sólo incluían incrementos para los gastos salariales
Continúa la búsqueda del submarino ARA San Juan
Continúa la búsqueda del submarino ARA San Juan. Foto: Archivo / Armada Argentina
La inversión pública en infraestructura naval no es una prioridad en el presupuesto de la Armada. En efecto, según el proyecto que presentó el Gobierno para el año próximo, la mayor parte de la asignación presupuestaria destinada a esta fuerza corresponde a gastos de personal -el 87 por ciento-, mientras que apenas un 4,5% se dirige a gastos de mantenimiento, reparación y bienes de uso.

Un dato a destacar es que el presupuesto para la Armada subirá, el año próximo, un 40 por ciento respecto de 2017: de 14.989 millones de pesos pasará a un total de 21.104 millones. Eso sí, buena parte de ese aumento se explica por el gasto de personal, que subirá un 50% respecto de este año (de 12.319 millones ascenderá a casi 18.500 millones de pesos en 2018).

Mientras sube el gasto en personal, las partidas destinada a mantenimiento, reparación y bienes de uso decrece. En efecto, para estos rubros se destinarán 968 millones de pesos en 2018, lo que representa el 4,5% del total de la partida destinada a la Armada. Este año, en cambio, fue de 1180 millones, el 7,87 por ciento del total.

La ejecución del presupuesto de este año muestra cierta lentitud: según el sitio oficial del Ministerio de Hacienda, la Armada sólo se lleva ejecutado hasta ahora el 76 por ciento de su asignación presupuestaria.

Uno de los programas más importantes de la Armada destinado al control del mar, que comprende la vigilancia y el control sobre los espacios fluviales y marítimos (tarea que realizaba el submarino ARA San Juan antes de desaparecer, el miércoles pasado) tiene un presupuesto más que exiguo en comparación con el presupuesto total. En efecto, el programa "Sostenimiento Operacional" tendrá, el año próximo, una asignación de casi 42 millones de pesos, el 0,20%.

En la actualidad, esa partida es de 40 millones y, cuando ya pasaron más de 11 meses del ejercicio fiscal, sólo se ejecutó el 42,6%.

En 2016, el cumplimiento de las metas de patrullaje fue completo. Según la cuenta de inversión de ese año, el programa ejecutó en un 100% ya que se incrementaron las patrullas de control de los espacios marítimos.

Dos inversiones relevantes

Dos de las inversiones públicas más importantes que realizó la Armada fue la reparación del rompehielos Almirante Irízar y del submarino ARA San Juan .

La recuperación del rompehielos costó US$ 147 millones, a lo que deben añadirse otros US$ 137 millones por el alquiler de otros buques en las sucesivas campañas antárticas durante la etapa del kirchnerismo. Esto insumió un total de US$ 284 millones, cuando se podría haber construido uno nuevo, en tres años, por US$ 250 millones.

El submarino San Juan fue sometido a una puesta en valor, con la reparación de media vida, que insumió un costo de 100 millones de pesos. Así lo indicó el ex ministro de Defensa Agustín Rossi cuando presentó la nave ya reparada en mayo de 2014. Se restauró el casco con oxígeno acetileno y para ello se separó el submarino en dos partes, una operación que no se realizaba en el país hacía 20 años.

El arreglo incluyó el reemplazo de cuatro motores diésel MTU y el mantenimiento integral de los motores eléctricos, que fueron desarmados y calibrados, según se informó. También hubo una reparación integral de las 960 baterías que hacen funcionar al submarino, así como las válvulas y otros mecanismos.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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La Argentina, el país de Sudamérica que menos fondos destina en defensa



Por Florencia Donovan - LA NACION
La desaparición del submarino ARA San Juan -que se suma al incendio del rompehielos Irízar, cuya reconstrucción ya costó más que la compra de un buque nuevo; al hundimiento en 2013 del destructor Santísima Trinidad en la misma base naval de Puerto Belgrano, entre otros accidentes- podría ser una consecuencia más de la escasa inversión de la Argentina en defensa.
Resultado de imagen para hundimiento en 2013 del destructor Santísima Trinidad
El país es, después de Venezuela, (????) el que menos fondos destina a gastos militares de toda Sudamérica, según surge de datos relevados por el Stockholm International Peace Research Institute (Sipri), una organización especializada en la materia.


De acuerdo con las estadísticas disponibles en Sipri, que datan desde 1938 hasta 2016, la Argentina destinó el año pasado el 1% de su Producto Bruto Interno (PBI) en gastos de defensa o $ 76916 millones. Le siguen países como Perú, Paraguay y Brasil, que en el mismo periodo destinaron el equivalente de 1,3% de su PBI a gastos militares. Pero la cifra está muy alejada de lo que gastaron países como Bolivia (1,6%), Chile (1,9%), Colombia (3,4%) o Ecuador (2,2%).

Durante la gestión de Cristina Kirchner , la Argentina registró algunos de sus guarismos más bajos en la historia. En 2008, por caso, llegó a recortar su gasto militar a 0,76% del PBI, de acuerdo con cifras que recoge el Banco Mundial. Desde comienzos de los años 2000, el gasto en defensa con respecto al producto se mantiene por debajo de la media histórica de la Argentina de 1,28% del PBI.

Con todo, en 2008 el gobierno de Cristina Kirchner llegó a anunciar la construcción conjunta con Brasil de un submarino a propulsión nuclear, con la asistencia de tecnología francesa, una iniciativa que tendría un costo de varios cientos de millones de dólares. Ese mismo año, en el que además el gasto militar alcanzó en términos del PBI el menor nivel en la historia, también anunció la reparación del submarino ARA San Juan.

La tarea del mantenimineto de "media vida" del ARA San Juan se las encaró en los recuperados astilleros locales, Tandanor y Almirante Storni -que integraron el Complejo Industrial Naval Argentino, Cinar-. Las obras, que comenzaron en febrero de 2009 y terminaron en junio de 2014, tuvieron un costo del orden de los $ 100 millones (poco más de US$ 20 millones del momento), según reveló el por entonces ministro de Defensa Agustín Rossi , cuando volvieron a botar la nave al agua. "Hubo muchos contratos y adendas a los contratos", explicaron a LA NACION desde Tandanor, donde sin embargo no supieron dar la cifra exacta del gasto.

En 2010, la ministra de Defensa, Nilda Garré , volvió a prometer avanzar en la fabricación de un submarino de propulsión nuclear. El proyecto, siete años después, sigue sin ser ver la luz.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Qué es Ismerlo, el sistema internacional que alertó al mundo sobre el ARA San Juan



(La Nación) - La institución se creó en 2004 y permite contar con la asistencia de más de 40 países en casos como el del submarino argentino desaparecido
La Oficina Internacional de Escape y Rescate de Submarinos (Ismerlo, en sus siglas en inglés) fue la clave para alertar a la comunidad internacional y permitir el desembarco de la ayuda para la búsqueda y eventual rescate del submarino ARA San Juan , que continúa desaparecido desde el miércoles con 44 tripulantes a bordo.

Establecido en septiembre de 2004, Ismerlo es el centro internacional de información y coordinación en rescate submarino, que permite a las naciones contar con la asistencia de más de 40 países para incidentes como el del ARA San Juan.

"Es la organización internacional de intercambio de información de países con submarinos, que lo que hace es coordinar la información sobre un evento como éste", explicó hoy en declaraciones televisivas Alejandro Cuerda, comandante de la flota de submarinos de la Armada de España, quien hoy confirmó el envío de tres contenedores por parte de España. Cuerda informó que la Armada española se notició del incenidente del ARA San Juan el viernes por la tarde gracias a esta alarma internacional.

"Toda la comunidad del submarino se une a una sola, en una sola alma, sentimos todo muy cerca, es una profesión de riesgo y por eso vamos a hacer todo lo posible para poder ayudar", aseguró Cuerda, y agradeció que este tipo de accidentes "afortunadamente no ocurre muchas veces".

El cambio tras Kursk

Desde la pérdida del submarino nuclear ruso "Kursk" y la muerte de sus 110 tripulantes en agosto de 2000, la mayor parte de las grandes marinas de guerra del mundo acordaron que tenían que actualizar sus medios de salvataje y rescate, así como normalizar los procedimientos y medidas para esos casos.

Previamente los rescates estaban encabezados por la OTAN, pero con más de 40 naciones diferentes operando submarinos en todo el mundo en la actualidad se extendió a toda la comunidad submarina global.

Países como Argentina, Australia, Brasil, Chile, China, India, Japón, Pakistán, Rusia, República de Corea, Sudáfrica y Suecia, entre otros, se sumaron al protocolo de Ismerlo, explicó la Armada de Estados Unidos en su sitio cuando se lanzó la Oficina.

"Todos los países que suscriben son asistidos a través del brazo operativo que es Ismerlo una vez que el país decide lanzar el alerta, como se hizo la semana pasada cuando se activó la alarma. Es Ismerlo el que decide qué medios vienen", explicó ayer el coordinador de Rescate de la Armada Argentina, capitán de navío Gabriel Attis.

En el mundo hay 8 equipos de rescate que cuentan con la última tecnología, pero se eligió el de Estados Unidos porque es el que se encontraba más cerca de la Argentina, dado que la ayuda debe llegar lo más pronto posible.

Alrededor de 100 efectivos, entre tropa operativa y técnicos especializados en distintas disciplinas que forman parte del Comando de Rescate Submarino (URC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, zarparon hoy de Comodoro Rivadavia para realizar el rescate en caso de que se localice al submarino frente a las costas de Chubut.

En tanto, diferentes unidades provenientes de Reino Unido, España, Brasil, Francia, Alemania, Perú, Chile, Uruguay y Colombia desplegaron parte de sus fuentes aeronáuticas y navales para ayudar en la búsqueda.

Agencia Télam

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Lo que debió hacerse y no se hizo revela la gravedad de lo que pasó dentro del submarino



Por Fernando Rodríguez - LA NACION
El Ara San Juan, meses atrás en Buenos Aires, antes de zarpar hacia Mar del Plata
El ARA San Juan, meses atrás en Buenos Aires, antes de zarpar hacia Mar del Plata. Foto: LA NACION / Gentileza: Héctor Pristupluk

El tiempo, cuyo paso bajo el agua carece de referencias visuales naturales para quienes han elegido navegar en sus profundidades, se ha convertido en un factor crítico en la búsqueda del ARA San Juan. El submarino se perdió -quién sabe dónde- y es buscado por una inmensa comunidad de camaradas mientras que millones de argentinos esperan verlo aparecer para que sus 44 tripulantes puedan volver a casa.

Es crítico porque se convirtió en la medida de referencia de mayor valor, ahora, para imaginar las posibilidades de supervivencia de las personas que están dentro del S-42. Cada minuto, se desvanece una parte de aire y, con ella, una fracción de esperanza.

Ya se ha dicho: por el momento solo se sabe que no se sabe dónde está el submarino más nuevo de la Argentina -y que, sin embargo, tiene más de 30 años. Desde el primer día de su desaparición, en la comunidad submarinista, cunde el desasosiego; la mayoría prefiere evitar decirlo en voz alta, casi como si fuese un exorcismo, un antídoto para eliminar la peor de las sospechas: que un gravísimo incidente hizo que el San Juan terminara en el lecho marino -con suerte, en la plataforma continental y no más allá del talud, en el océano, donde las isobatas marcan profundidades en las que la presión del agua haría colapsar un buque como el TR-1700- y no en superficie, donde la propia tripulación del S-42 habría dado los pasos necesarios para convocar el rescate.

Entre tantas hipótesis y elucubraciones, veteranos submarinistas de la Armada ponen el acento en que hay un protocolo de acción ante emergencias y que ninguno de los resultados esperados de esas acciones se han visto en este caso. Por eso, el desasosiego, la incertidumbre. El comandante del S-42 "sabe" que debe reportarse a su base o al comando ocasional a la hora prefijada: es importante dar el "presente" cuando, por su propia naturaleza, el submarino de guerra es un arma furtiva cuyo valor es volverse indetectable a la hora del acecho; también es el momento de dar y recibir novedades. Y eso puede hacerlo cuando está en superficie: allí hace la maniobra de snorkelling (un tubo que le permite no solo renovar el aire en la nave sino poder facilitar la combustión de los cuatro motores diésel con los que se cargan las 960 baterías del TR-1700) y realiza las comunicaciones radiales o, eventualmente, satelitales, además de poder escudriñar el horizonte y volver a ver el cielo.

Un comandante de submarino ya retirado dijo a LA NACION: "Cualquier submarinista sabe que si se venció el plazo de comunicación y no pudo avisar, o no escuchó la respuesta, debe salir a superficie sí o sí. Si no avisás, te van a empezar a buscar. En el caso del San Juan son demasiadas las cosas que no pasaron para suponer que la situación está controlada".

Un breve repaso. Luego de reportar un primer incidente con las baterías (aparentemente, producto de un cortocircuito por la entrada de agua al buque a través del snorkell), el capitán del submarino puso proa hacia su base, en Mar del Plata. Pero luego dejó de reportar con la periodicidad preestablecida. La falta de reporte significa "submarino en problemas" y, de inmediato, se comienzan a verificar los pasos precedentes para intentar predecir los posteriores y orientar una búsqueda de solución.

Los problemas con las baterías en el TR-1700 no eran una novedad: los trae desde su diseño en Alemania, en los albores de la década de 1980, a pedido exclusivo de la Argentina, dueña de la licencia y único usuario de esta clase de submarinos. Casi desde el inicio de las operaciones, y en especial con el radical mantenimiento de media vida al que fue sometido el S-42, los inconvenientes al respecto nunca se superaron del todo. Pero en la Armada hay una certeza: si el San Juan salió a navegar para hacer inmersión es porque estaba en condiciones de hacerlo.

Se intuye que solo un incidente muy grave puede haber impedido al comando del San Juan (o a cualquiera del resto de la tripulación, llegado el caso) iniciar los procedimientos de emergencia. El más evidente de todos es garantizar la flotabilidad del buque -si está en inmersión, abriendo las válvulas del manifold y liberando el aire de los botellores de los tanques de lastre para hacer que la nave suba inexorablemente- y activar las radiobalizas de emergencia (el S-42 tiene dos y son de nueva generación) para requerir ayuda y establecer posición satelital. No se captaron señales de esas balizas: o bien no funcionaron o la emergencia fue tan intempestiva que no dio tiempo a la tripulación a sacarlas.

Sumergirse para hacer más "cómoda" la espera con una nave que, por el motivo que sea, no se puede controlar sería prácticamente suicida. De no ser posible controlar la nave (por falta total de energía, por ejemplo) y mantenerla a flote se deben activar los planes de evacuación: el TR-1700 tiene dos balsas que, incluso, pueden ser "lanzadas" en inmersión, desde una profundidad de 60 metros, ya que así también "marcan" posición del buque debajo del agua. Incluso, a una profundidad intermedia (hasta 70 metros), todos los tripulantes podrían abandonar el submarino, encajados en sus trajes especiales (de fabricación inglesa y de reciente provisión) a través de la garita de escape que está en una zona de la vela de navegación de superficie; lo harían en grupos de a cuatro.

En concreto, en este caso se produjo una situación de riesgo definida como "submarino imposibilitado de salir a superficie por sus propios medios". Puede producirse porque no hay aire en los botellones o porque se rompió el sistema de lastre (por ejemplo, en un hipotético choque con otro buque). Si bien las baterías, por definición, son elementos altamente inestables. Las del TR-1700 son de unos 60.000 amperes: un cortocircuito generaría un arco voltaico impresionante, eventualmente un incendio, con graves consecuencias para quien estuviera cerca. Raramente podría producir algún daño estructural al submarino aunque, si ocurrió eso, pudo haber entrado agua al buque. Sin embargo, sería extraño que un cortocircuito melle el casco resistente del submarino.

El incendio o la inundación, aun controlados rápidamente, reducen la cantidad de oxígeno disponible dentro de la nave para garantizar la supervivencia de una tripulación encerrada y en inmersión.

Hay en la nave máscaras (como las de los aviones) para capear la emergencia, que garantizan hasta dos horas de provisión de oxígeno y, además, hay procedimientos para cuidar el consumo (uno de ellos, que la mayor parte de la tripulación duerma).

Lo que nadie puede estimar es, en caso de que no haya ocurrido algo fatalmente irreversible, cuánto oxígeno hay o si el aire, por la razón que fuere, se volvió irrespirable. Así, según los especialistas, al segundo día sin aireación natural, el nivel de oxígeno en el submarino comienza a descender de forma notoria. Por lo que hay que agregar oxígeno, ya sea con tubos o con un compuesto químico que viene en unas candelas.

Pero hay otro problema adicional: dentro del submarino sumergido, el aire se comprime y los organismos comienzan a asimilar nitrógeno a un nivel superior al atmosférico. Por eso se pone tanto énfasis, por estas horas, en que cualquier maniobra de rescate con las cámaras robot requerirá de un extenso tratamiento de descompresión. No hacerlo correctamente podría derivar en embolias gaseosas, que son mortales. El procedimiento, tomando como base que son 44 los tripulantes que deben ser rescatados, puede demandar un par de días.

Finalmente, en el tren de las hipótesis -y suponiendo que haya oxígeno y víveres suficientes- está la no menos peligrosa cuestión de la profundidad a la que podría estar el S-42. Se presume que está asentado en el lecho marino pero no se sabe dónde y, por eso, tampoco se conoce a qué profundidad se encuentra. De estar en la plataforma continental no serían más de 200 metros. Pero no se puede descartar que la nave se haya desviado al haberse quedado sin energía eléctrica y, en consecuencia, sin instrumental. Más allá del talud, internándose en el Océano Atlántico Sur, las isobatas llegan rápidamente hasta los 700 metros de profundidad. El TR-1700 tiene un casco "sumamente elástico", tal como lo definió un veterano miembro de la fuerza de submarinos argentina. En Alemania, antes de ser provisto a la Armada nacional, se lo probó a un límite operacional de 660 metros. Solo pensar que está más allá es horrendo.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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El problema eléctrico del submarino se originó a raíz de una entrada de agua



Por Mariano De Vedia - LA NACION
Ocurrió al utilizar el snorkel y lo reportó el submarino, aunque lo solucionó
El problema que reportó el ARA San Juan , al comunicar una avería eléctrica, se produjo por una entrada de agua al utilizar el snorkel, el sistema por el cual el submarino emerge a la superficie para renovar el aire y recargar el sistema de baterías.

Así lo revelaron a LA NACION altas fuentes navales, que insistieron, sin embargo, en que el propio comandante del submarino comunicó que el problema había sido subsanado y que se dirigía a Mar del Plata sin novedades materiales ni de personal. Esa comunicación, que constituyó el último contacto, ocurrió hace una semana.

Dos fuentes navales aseguraron que no se registraron filtraciones, sino un ingreso de agua a través de la tubería del snorkel y eso podría haber generado un cortocircuito en la alimentación de las baterías.

"Todos los submarinos llevan sistemas de alimentación en compartimentos estancos. Si hay una falla en uno, se conecta al sistema de baterías del otro", explicó, al respecto, el vocero de la Armada, capitán Enrique Balbi, al restarle trascendencia a dicha entrada de agua.

En tanto, la lista de tripulantes sigue siendo un misterio y no la difunden ni el Gobierno ni la Armada.
Fuentes del Ministerio de Defensa fundamentaron la negativa en la "protección de datos personales" y señalaron que su difusión corresponde a la fuerza naval. Balbi, el vocero de la Armada, dijo que la lista fue presentada a la Justicia y es reservada. "No la vamos a dar por respeto a los familiares", insistió.

En tanto, a medida que se pasan los días sin tener noticias del submarino, crece la inquietud por la capacidad de la embarcación y el temor a que le falte oxígeno a la tripulación .

Si bien varios registros técnicos navales indican que el ARA San Juan tiene capacidad para 38 personas, la embarcación lleva a bordo 44 tripulantes, entre ellos siete buzos tácticos, lo que despertó inquietud teniendo en consideración los posibles problemas que podrían plantearse ante un eventual problema con el oxígeno.

"Yo estuve varios años en el submarino ARA San Juan y una vez fuimos a Estados Unidos con una dotación de 50 personas", especificó, en diálogo con LA NACION, el vocero Balbi, que se formó como submarinista y desarrolló esa especialidad. Explicó que el submarino tiene 38 camas, pero muchas veces se arman más cuchetas en el compartimento de torpedos, para tener más frecuencia en la rotación de las guardias. "Eso reduce, por supuesto, las posibilidades de tener errores humanos, porque los tripulantes pueden tener un descanso mayor", graficó el especialista.

En tanto, el experimentado submarinista Horacio Tobías, ex oficial del ARA San Juan, estimó que el buque puede albergar "aspirantes de la escuela de submarinistas, visitantes autorizados, buzos para ejercicios y buzos tácticos, entre otros".

Dijo, incluso, que el ARA San Juan tiene una capacidad de 70 personas en algunas operaciones. "Si bien puede ser menor la cantidad de camas, hay camas suplementarias. El oxígeno y los víveres se calculan antes de salir y para todos los tripulantes".

Distintas fuentes consultadas en la Armada señalaron que la capacidad final siempre dependerá de la misión a la que el submarino esté abocado.

Mas información: http://www.lanacion.com.ar/2084542-el-problema-electrico-se-origino-a-raiz-de-una-entrada-de-agua

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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