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martes, 21 de noviembre de 2017

Desarrollo y Defensa

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Submarino: Armada, sin poder de auxilio. Grave



Por Edgardo Aguilera - Ambito.com
POR DÉCADAS DE RECORTES PRESUPUESTARIOS E IMPREVISIÓN DE LA POLÍTICA

El país debió recurrir a ayuda internacional para las operaciones de rescate porque carece de sistemas adecuados para un salvataje. Al cierre de esta edición aún no había novedades del ARA San Juan.
Ayuda. En el aeropuerto de Miami se realizó el cargamento hacia  Comodoro Rivadavia, donde llegó el sábado. EE.UU. envió tres Globemaster C 17 y un submarino de rescate.
Ayuda. En el aeropuerto de Miami se realizó el cargamento hacia Comodoro Rivadavia, donde llegó el sábado. EE.UU. envió tres Globemaster C 17 y un submarino de rescate.

La desaparición del submarino ARA San Juan, del que se perdió contacto sobre su estado y ubicación el miércoles pasado, pone de relieve una vez más que sin presupuesto es imposible sostener y operar los medios de las FF.AA. (buques, aviones, submarinos, tanques, etc). Casi todos los países con submarinos en su lista oficial de buques poseen algún medio de intervención ante el siniestro de una nave. 

El país carece de buques y sistemas adecuados para llevar adelante con éxito el salvamento y rescate de los tripulantes de los submarinos nacionales. El último navío que cumplió esa tarea, asignado al comando de la Fuerza de Submarinos en Mar del Plata, fue el aviso ARA Irigoyen. La Armada lo desafectó en noviembre de 2009 luego de 48 años de servicios ininterrumpidos. Ese remolcador de altura fue botado en 1944 en los Estados Unidos para uso de la marina estadounidense y llegó al país en la década del 60. Tenía a bordo una cámara hiperbárica indispensable para efectuar estas operaciones de buceo de intervención a gran profundidad, el guinche y canasto para el descenso de los buzos y una campana de salvamento para el rescate de tripulantes de submarinos. 

Sucesivos recortes de presupuesto por décadas, como el que ya anticipó el ministro de Defensa, Oscar Aguad, dejaron a la Armada sin la capacidad de auxiliar a las dotaciones de los submarinos que pudieran declarar una emergencia en inmersión como la del San Juan. El peor escenario para un submarinista es la imposibilidad de salir a superficie por medios propios, de allí que se utilizan sistemas de rescate externos que asisten a los tripulantes en una maniobra compleja hasta conseguir la evacuación del submarino siniestrado. 

Hay medios de salvamento y rescate de última generación como los utilizados por la OTAN, un vehículo sumergible transportable en avión, operado de manera remota, da apoyo a los supervivientes, más un mini submarino con tres tripulantes que puede sumergirse hasta 600 metros y evacuar a 15 personas en cada viaje. 

Otros sistemas menos complejos constan de un vehículo sumergible también manejado de manera remota que se utiliza para llevar mangueras que, una vez conectadas al casco del submarino accidentado, inyectan aire fresco y mantienen respirable la atmósfera del interior disminuyendo el nivel de CO2 (anhídrido carbónico). 

Tampoco alcanza con disponer del equipamiento si no se asignan los fondos para ejercitaciones simuladas en el mar y se gestionan en tiempo y forma las autorizaciones políticas para el entrenamiento. Por caso, recientes dilaciones de Defensa con recurrentes análisis de los costos dejaron caer una maniobra que la Armada iba a realizar con los Estados Unidos en la base Almirante Zar, en Trelew. Aguad envió tarde el proyecto al Congreso. Lograr adiestramiento óptimo requiere invertir dinero. Cuando ocurre el accidente ya es tarde para aprender o adiestrarse, el tiempo apremia y se corre el riesgo de que la dotación atrapada en el fondo del océano pueda quedarse sin oxígeno. 

Al no contar con esta capacidad, una opción es recurrir a la cooperación internacional, pedida a tiempo. Brasil, Chile, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Perú y Uruguay respondieron al llamado del Gobierno nacional. La marina estadounidense desplegó su equipo de rescate de profundidad que llegó en un avión Globemaster, además colabora con un avión P-3B Orion matrícula N426NA, perteneciente a la NASA (National Aeronautics and Space Administration) en la zona de búsqueda. El Reino Unido ordenó el despliegue del rompehielos HMS Protector que se dirigió desde la Antártida a máxima velocidad hacia el área donde se registró el último contacto con el San Juan. La marina brasileña envió el buque Felinto Perry construido para misiones específicas de socorro submarino. Tiene cámara hiperbárica, una campana de rescate y un vehículo de operación remota que llega a los 500 metros de profundidad. Brasil desarrolló la capacidad de rescate de profundidad -que la Argentina perdió- al mismo tiempo que incorporaba los submarinos clase 209 de origen alemán, semejantes al ARA San Luis de la marina criolla que participó en el conflicto del Atlántico sur.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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La "industria madre" del desarrollo



Resultado de imagen para desarrollo + transportePor Nicolás Gallo - Clarin.com
Hasta mediados de la década del 90, decenas de empresas públicas y privadas de siderurgia y metalúrgica pesada fueron expresiones testimoniales de una decisión política nacional que iba mucho más allá del viejo concepto "cepalino" de sustitución de importaciones. Llevaban el sello de la industria que genera una vastísima cadena de valor, prohijada desde su inicio por el Estado Nacional. No por nada en los grandes países industrializados esas actividades económicas tienen un lugar de privilegio y la producción de acero es índice de desarrollo.

La construcción de ese enorme complejo industrial fue la base de una política económica que se consolidó en los 60 orientada a la producción de bienes manufacturados, donde la innovación, la utilización de trabajadores calificados, la promoción de la inversión privada, la formación técnica y el crédito orientado, jugaron un rol sustantivo. El Estado puso el sello de prioridad para que la sociedad responda con máxima eficiencia. Y la sociedad respondió con creces.

Hacia el final de los 80, una decena de grandes astilleros argentinos públicos y privados habían alcanzado la capacidad de construir cargueros de hasta 60.000 Toneladas de Porte Bruto, buques de desembarco, corbetas y cruceros, buques tanque y tipo Freedom, pesqueros de alta mar, portacontenedores, barcazas de empuje y remolcadores y componentes significativos de submarinos. Una parte significativa de esa material naval se exportó a Alemania, Polonia, Costa Rica y Uruguay, demostrando su alto nivel de competitividad.

Aquella industria naval, cuyos más importantes talleres cerraron en los 90, puede y debe renacer. Una apuesta estratégica hacia la navegación fluvial es un punto de partida, ya que los armadores argentinos se fueron al Paraguay, donde en sus 13 astilleros se botaron 2200 barcazas de empuje, conformando una flota fluvial 10 veces más grande que la Argentina. El mundo desarrollado presenta múltiples ejemplos del agregado de competitividad del transporte fluvial, con sus decenas de miles de kilómetros de canales habilitados La estrategia del desarrollo siderúrgico también hizo pie en la gran industria ferroviaria. Como consecuencia de la estatización de los ferrocarriles, surgió una nueva camada industrial a principios del 50 con centenares de grandes empresas y talleres de apoyo que abastecían las necesidades de crecimiento de las necesidades del sector.

Lentamente la demanda, principalmente a cargo del Estado, fue languideciendo. Su reemplazo por equipamiento extranjero fue la clásica consecuencia. La falta de previsión y planificación facilitó la importación de material en desuso, origen de graves causas penales.

La industria ferroviaria alcanzó a producir y exportar números que sacan a la luz la tristeza de lo que dejamos de ser. Pantallazos de una rica historia muestran que en 1951 se inicia la producción de vagones de carga; en 1958, se construye el primer coche motor; en 1967 se realiza la Gran Exposición Ferroviaria en Retiro y un par de años después comenzaba la exportación que alcanzó a 400 coches de pasajeros por año.

En esos años, la ocupación generada alcanzó a 150.000 personas. Cuando en los 90, se invierte drásticamente el rumbo del desarrollo nacional, se destruyen 100 años de experiencia que supo competir en el mundo. Ganó, una vez más, la visión del corto plazo.

Se presenta hoy la oportunidad de reconstruir. El Gobierno impulsa un indispensable plan de expansión del transporte ferroviario. Es el camino "de fierro", que defendía Alberdi para hacer de la Argentina un "territorio indivisible". Con una lectura similar, el Presidente Macri rescató recientemente el concepto que "el tren es sinónimo de desarrollo y federalismo, ya que cada vez que se desarrolló, creció el país".

Siendo el Estado el gran usuario e impulsor, es necesario armonizar su poder de compra con el objetivo de fortalecer una industria estratégica nacional. Un primer paso se dió al relocalizar en el ámbito nacional, una industria tan sencilla como la de los durmientes Faltan otros pasos. Con solo poner un límite mínimo del 40% a la participación nacional en las próximas compras del Estado, ello dará trabajo directo a 70.000 personas. La apertura de nuestros inmensos ríos al transporte fluvial, será otro gesto en la buena dirección, consolidando la asociación estratégica del Estado con la iniciativa privada.

Todos los planes de expansión del transporte ferroviario y fluvial, son necesariamente de largo plazo. Esa definición es beneficiosa para todos; a la industria le permite programar su producción con ese horizonte y el Estado muestra seguridad en el futuro seleccionado. Por ello, los países avanzados vinculan sus planes de transporte a sus planes de desarrollo industrial y geográfico. La armonía entre ambos, siempre va a ser más eficaz para el crecimiento del conjunto y la distribución equitativa de sus frutos.

Nicolás Gallo es ingeniero. Ex ministro de Infraestructura y Obras Públicas

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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6 claves del submarino ARA San Juan, un arma de guerra "muda"



Por Guido Braslavsky  (Clarin.com) - Los detalles de su tecnología de comunicación, el plan de viaje, el modo de inmersión y el funcionamiento de las alarmas. 
6 claves del submarino ARA San Juan, un arma de guerra "muda"
El submarino ARA San Juan. foto: EFE

Un submarino "muy versátil", con posibilidades de "plan A, B o C" para propulsarse, de tomar en 5 segundos la decisión de emerger ante una contingencia grave, como un incendio. Y con variantes para comunicarse y pedir auxilio, siempre teniendo en cuenta que es un arma de guerra "muda".

Así describen al ARA San Juan expertos que conocen el buque, los secretos de la navegación submarina, e indicaciones del fabricante alemán. "Debe ser el mejor buque de la Armada en este momento, todo a nuevo", afirman. Por eso llama la atención -y deja abiertas todas las hipótesis posibles- la pérdida de enlace primero, y que no se hayan detectado otras señales -boyas, manchas en el agua-. La esperanza: los llamados satelitales que se habrían intentado hacer, el último a las 15.42 del sábado.

Las comunicaciones

Hasta hace unos años en el submarino se embarcaba una valija con teléfono satelital. Se debía salir a superficie para llamar. Según las fuentes actualmente ese satelital está incorporado. A superficie de periscopio (18 metros bajo el agua), el submarino iza la antena principal que es HF, VHF (very high frequency) y UHF (ultra high frequency): "Es la principal herramienta de comunicación con tierra", definen.

Control del rumbo

El submarino es como un avión, explican. Al salir entrega su "plan de vuelo", define su trayectoria de un punto a otro, y por dónde ingresará a un área determinada, por ejemplo en un ejercicio naval. También informa rumbo y velocidad y fija una hora estimada ("ETA", estimated time of arrival), para llegar a puerto.

En tierra hay una oficina de control 24 horas. En una carta se dibuja su trayecto y se va actualizando su posición. Hay una palabra "clave" que indica que todo está "bien" a bordo, y que se envía cada 24 horas y hasta 72 horas, dependiendo el grado de adiestramiento de la tripulación. "El submarino no habla, se emite desde tierra, el submarino pone la posición en que se halla y responde a una secuencia de mensajes que recibe. En situación de guerra ni siquiera eso, sale y no se comunica más". La palabra "clave" tiene hora de vencimiento. El comandante del submarino está pendiente y puede anticipar la salida a plano de periscopio para que no se venza el plazo. La falta de emisión en el caso del ARA San Juan llevó a la "búsqueda de enlace" primero, y con el transcurso de las horas a la fase actual de búsqueda y rescate.

La inmersión

"El submarino nunca está en superficie. Si sale es porque algo anda mal". En las operaciones desde la base de Mar del Plata, navega unos 40 km en superficie hasta que hay 60 metros de profundidad, y allí se sumerge. "Hay que olvidarse de Hollywood y la Segunda Guerra, que iban como un ferry en superficie y se sumergían para atacar. Todo pasa bajo el agua", explican. Es que antes no había "esnorkel" y para tomar aire debían subir con frecuencia y abrir escotillas.

La versión del incendio

Un siniestro a bordo fue la primera versión que corrió, pero la Armada aclaró que no hay ningún indicio. En la hipótesis de un incendio, dicen quienes conocen la actividad, en segundos la nave puede llenarse de humo. La tripulación cuenta con equipos individuales de máscara y tubos para respirar, que a su vez se conectan con un sistema de provisión de óxigeno que está por todo el buque. Lo lógico sería salir a superficie y si hay propulsión, no volver a sumergirse. En el comando hay un oficial "jefe de inmersión". Controla grupos de aire comprimido, que se accionan a través de electroválvulas o manualmente. "Si percibe una emergencia, en 3 a 5 segundos, eyecta agua que hay en tanques del submarino y es suficiente para subir y sacar la vela fuera del agua. Esa es la primera medida y se puede tomar aun no habiendo propulsión". El jefe de inmersión puede hacerlo aún al tacto, en situaciones que no haya visibilidad por el humo, o corte total de luz.

"Cerrar escotillas"

Se vio mil veces en las películas. Pero no. Este submarino de fabricación alemana tiene un solo mamparo estanco, "complicado para cerrar, hidráulico, y hay cuatro palancas". El diseño hace que no se pueda aislar un sector. Pero se considera tan versátil al buque como improbable que se inunde o suceda un hecho grave.

Alarmas

El ARA San Juan podría haber emitido otras señales de comunicación. O no lo hizo, o no se detectaron aún. Lleva una boya de emergencia que lanzada, empieza a emitir la posición. Otra posibilidad es la eyección de un cilindro de 50 cm de largo por 10 de diámetro, que en superficie deja una mancha verde de un kilómetro de extensión. Tiene también un teléfono "subaqua", que permite hablar (un llamado clásico de voz) con otro buque a una distancia de 500 a 1.000 metros, según las condiciones.

El buque lleva dos balsas salvavidas, una en proa y otra en popa. Son similares a las del Crucero General Belgrano. Se accionan desde adentro y si hay abandono ya están disponibles en superficie. Hay dos estaciones de abandono: "Es el último recurso, si hay humo, o peor, agua", dicen los expertos. El "escape" si el buque está sumergido puede hacerse a no más de 80 metros, porque el cuerpo no soportaría la presión.

En un siniestro no habría problemas con los víveres o el agua, sino sobre todo con el aire. Otros factores son el funcionamiento o no de la electricidad, calefacción, el humo o el agua.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido



(Clarin.com) - En detalle, cómo es el operativo para hallar al ARA San Juan, con el que se perdió contacto el miércoles.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Aviones B200 y Tracker de la Armada participan de la búsqueda del submarino.

La búsqueda del submarino ARA San Juan - con el que se perdió contacto el 15 de noviembre- generó una gran operativo en el que participan barcos y aviones no sólo argentinos, sino también de flotas internacionales. A continuación, un detalle de qué aporta cada uno al rastreo.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
La foto muestra cómo funcionan las sondas del buque Austral, que participa de la búsqueda del submarino ARA San Juan. Fuente: Conicet.

Buque Austral
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Pertenece a la flota científica del CONICET. Está equipado con una ecosonda noruega multihaz EM 122 Kongsberg capaz de mostrar en pantalla en tiempo real profundidades de hasta 11 mil metros con una precisión del 99.9%. Cuenta con posicionador satelital para identificar la posición geográfica de cualquier objeto en el océano.

Buque Puerto Deseado.

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También pertenece al CONICET. Es de gran resistencia y viaja a la Antártida. Tiene dos magnetómetros que detectan metales y campos magnéticos. De hecho tienen un fin bélico para búsqueda de submarinos.

Buque PROTECTOR HSM

Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Lo aportó el Reino Unido. Hace un barrido que tiene que tener un sonar pasivo para "escuchar" las emisiones del San Juan. Por eso sigue el curso que debió haber hecho el submarino: tiene que pasarle justamente por arriba.
Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
Detalle de los aviones P3 utilizados por la NASA para la misión Ice Bridge que estudia el cambio climático.

P-3 ORION de la NASA (Ver arriba)

​Este avión tiene un sistema magnético denominado MAD (Magnetic Air Detection) que es un cilindro visible que lleva el avión y que genera un campo magnético enorme, que le da posibilidades de detectar en 300 a 400 metros de anchura. Opera volando muy cerca de la superficie, casi al ras del mar. Si llegara a pasar sobre el casco del submarino las líneas del campo magnético se interrumpen. Y los sistemas del avión le prenden una luz. Esta búsqueda magnética tiene limitaciones si la profundidad es muy grande.

Avión P8A Poseidón

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​El más moderno de la Marina de los Estados Unidos. Está configurado con sensores y equipos de comunicaciones de última generación, lo que le permite soportar una amplia gama de misiones en grandes masas de agua, operaciones de búsqueda y rescate, explicaron fuentes militares. Puede alcanzar una velocidad aerodinámica superior a los 900 kilómetros por hora y volar a una altura de 41,000 pies (12.496 metros).

Destructores ARA Sarandí y La Argentina

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​Cuentan con radar de búsqueda aire/superficie y de control de helicópteros (tiene capacidad para dos de tipo Allouette III o Fennec) y un sonar Atlas Elecktronik 80 de búsqueda y ataque.

Corbetas ARA Robinson, Espora, Rosales y Parker

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​Cuenta con radar de búsqueda aire/superficie y control de helicópteros (una unidad de tipo Allouette III o Fennec en cada uno de ellos), además de un sonar Atlas Elektronik ASO 4 de búsqueda y ataque. ​Tienen un radar de búsqueda aire/superficie y de control de helicópteros, además de un sonar Thompson Sintra Diodon de búsqueda y ataque.

Buque Logístico ARA Patagonia

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​Su principal aporte es el reabastecimiento de combustible en el mar a otros barcos. Lo puede realizar simultáneamente a varios buques, en pocos minutos.

Aviso ARA Puerto Argentino

Uno por uno, qué hacen los barcos y aviones que buscan al submarino perdido
​Participa habitualmente de los SAR (Search and Rescue). Puede realizar el remolque y salvamento de buques y/o submarinos. También da apoyo con atención sanitaria.

Transporte ARA Bahía San Blas

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​Buque de apoyo, en 1991, en la Guerra del Golfo, transportó elementos de ayuda humanitaria, como víveres, agua y trigo. En 1992, transportó 4 lanchas patrulleras de la Armada que participaron de un operativo de Naciones Unidas en Honduras

Avión Tracker

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​Es un bimotor turbohélice de 4 plazas que cumple funciones de control del mar, en especial, antisubmarinas. Opera tanto desde tierra como desde portaaviones, por su tren de aterrizaje triciclo. Vuela hasta 250 nudos (463 KPH)

Avión B-200
Resultado de imagen para Avión B-200 + ARA
​Un biturbohélice, que cumple operaciones de vigilancia marítima. También se utiliza como transporte sanitario o de carga liviana y aerofotografía. Vuela hasta 283 nudos (524 Km/h).

Colaboraron: Guido Braslavsky, Marcelo Maller y Gabriel Bermúdez (Bahía Blanca).

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Cómo es el operativo de búsqueda del submarino ARA San Juan



(La Nación)
 

Para intentar hallar al submarino ARA San Juan, donde hay 44 tripulantes a bordo, participaron de la exploración aérea, sin resultados, el Hércules C-130, de la Fuerza Aérea, la aeronave P-3 Orion, de la NASA, un avión Tracker y un B-200 de la Aviación Naval. En tanto, la Base Aeronaval Almirante Zar, de Trelew recibió al P-8A Poseidon, un avión de la patrulla marítima de la US Navy.
Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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El rescate se convirtió en la nueva obsesión del Presidente



El rescate se convirtió en la nueva obsesión del PresidentePor Jaime Rosemberg - LA NACION
Macri regresa hoy de Chapadmalal; en la Casa Rosada mantienen el optimismo.

El rescate se convirtió en la nueva obsesión del Presidente. Foto: AFP / Drew Angerer.

Ya recuperado del "susto" que vivió el viernes, cuando debió aterrizar de emergencia camino a Chapadmalal, el presidente Mauricio Macri tiene por estas horas una obsesión: conocer en detalle y a cada momento las novedades sobre la búsqueda, hasta ahora infructuosa, del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes, de los que nada se sabe desde la mañana del miércoles.

"El Presidente y Marcos [Peña] están en contacto permanente y piden que les demos toda la información posible", afirmaron a LA NACION cerca del ministro de Defensa, Oscar Aguad, que pasó la jornada de ayer entre el edificio de la Armada y el ministerio, mientras recibía datos desde Puerto Belgrano, donde se concentra la llegada de información sobre la búsqueda, de la que ya participan un avión norteamericano y, desde ayer, un buque británico.

Cerca del jefe de Gabinete reconocieron que se sigue minuto a minuto la evolución de la investigación, aunque afirmaron: "Es un tema delicado, hay que ir de a poquito porque la información llega a cuentagotas y ya se hizo casi todo lo que se podía hacer", afirmó un funcionario. Macri sigue las alternativas del intenso rastrillaje por aire y mar desde la residencia presidencial de Chapadmalal, desde donde volverá en la noche de hoy a Buenos Aires.

El ambiente en el Gobierno es de "preocupación" y también se trasluce algo de desánimo. "Está todo muy complicado, el clima no ayuda por la altura de las olas y la esperanza que teníamos ayer [por anteayer] se fue diluyendo", reconoció un funcionario con conocimiento de los "esfuerzos" que se están haciendo para encontrar sanos y salvos a los marinos.

Cómo es la cámara de rescate
Contrapunto

El viernes, Defensa informó sobre siete señales que llegaron a bases de la Armada desde la zona que se está rastrillando y arriesgó que "podrían" provenir del submarino desaparecido. Pero ayer esas ilusiones sufrieron un fuerte golpe: los expertos no pudieron determinar de dónde habían salido los llamados. "Eran tan débiles que se cortaron, las olas son muy altas en esa zona", describió otro funcionario.

Desde la Casa Rosada y también desde el Ministerio de Defensa niegan chispazos con los voceros de la Armada, que ayer negó la existencia de "contactos" con el submarino. "Estamos diciendo lo mismo, sólo que ayer [por anteayer] éramos un poco más optimistas que hoy [por ayer]", afirmaron cerca de Aguad.
El rescate se convirtió en la nueva obsesión del Presidente
En la Casa Rosada siguen sosteniendo dos hipótesis. La primera, que el buque se quedó sin energía por alguna razón que se desconoce, y la segunda, que pudo haberse producido una inundación que los dejó sin posibilidad de comunicarse. "Ninguna de las dos prenuncia nada grave, la Armada está convencida de que los van a encontrar sanos y salvos", afirman desde el Gobierno.

Los tiempos, coinciden en el Gobierno y la Armada, apremian. El cálculo es que el plazo máximo para salir a la superficie sin problemas de oxígeno para los tripulantes vencería mañana, al igual que las provisiones que contiene el submarino para todos sus tripulantes. "Somos optimistas, y todos siguen trabajando", afirman en el Ministerio de Defensa.

Al margen de su preocupación por la suerte del ARA San Juan, Macri no tiene ninguna actividad prevista para hoy, informaron sus voceros. Mañana, en la Casa Rosada, el Presidente tomará juramento como nuevos ministros a Adolfo Rubinstein (Salud) y Luis Miguel Etchevehere (Agroindustria), que asumirán en reemplazo de Jorge Lemus y Ricardo Buryaile, respectivamente.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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