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martes, 28 de febrero de 2017

Desarrollo y Defensa

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El radar de control del espacio aéreo del norte funciona a pleno



El radar de control del espacio  aéreo del norte funciona a plenoPor Cristina Carrazán - El Tribuno.
La instalación definitiva del equipo que está en Mosconi se hará en el cerro Yariguarenda. Es parte del sistema de las fronteras norte y noreste, con especialistas de la Fuerza Aérea.

¡Que los vuelos clandestinos dedicados al tráfico de sustancias prohibidas que ingresan desde Bolivia hayan disminuido notablemente, no es casualidad.

Desde el 1 de este mes y durante 24 horas cada día, el equipo de radarización instalado en el aeropuerto de General Mosconi -a 60 kilómetros de la línea de frontera entre Argentina y Bolivia- se encuentra en plena operatividad y registra cada movimiento que se produce en el espacio aéreo del norte del país.

Es un primer paso, pero fundamental para concretar un control permanente y exhaustivo que no solo pretende luchar contra el narcotráfico, si bien nadie desconoce que el eje del problema en las fronteras con Bolivia y Paraguay es precisamente ese.

El control tiene que ver también con la seguridad, la soberanía y la custodia de los intereses de nuestro país, por lo que la detección no será solamente de aeronaves que transportan estupefacientes, sino sobre cualquier vuelo irregular que invada el cielo argentino.

Desde hace un par de semanas, personal de la Fuerza Aérea Argentina prácticamente se completó en el norte de la provincia y si bien por ahora son solo alrededor de 20 efectivos con diferentes especialidades, el hecho resultó más que auspicioso para la zona a la que el personal de la fuerza solía llegar esporádicamente en comisiones.

Al frente fue designado el primer teniente Jorge López, quien fue recibido por el intendente de Tartagal, Sergio Leavy, con quien mantuvo una extensa reunión. "Es un hecho importante por el rol que los miembros de la Fuerza Aérea, que se suma a la Gendarmería Nacional y a las policías Federal y provincial, cumplen en la protección de las fronteras y en la lucha contra un verdadero flagelo como el narcotráfico y otros delitos relacionados. Pero también lo es porque llegan al norte con sus respectivas familias para residir en Tartagal", expresó Leavy.

López, en diálogo con El Tribuno, brindó precisiones sobre el rol que la Fuerza Aérea, con los primeros 20 efectivos, tendrá en el norte salteño a partir de ahora. Explicó las diferencias entre el sistema instalado ahora respecto de aquel que se puso en 2009 en el predio del Regimiento 28 de Infantería. "Hay una diferencia sustancial, ya que si bien ambos cumplen la función de alerta temprana, este censor tiene un alcance de 220 millas (480 kilómetros), fue desarrollado por el INVAP y entregado a la Fuerza Aérea en 2011 en Santiago del Estero. 

En septiembre de 2014 fue trasladado hacia el norte. Es un sistema mucho más moderno, totalmente digitalizado y con una tecnología totalmente diferente. El sistema de vigilancia aeroespacial en nuestro país se fue implementando paso a paso, por eso los primeros radares instalados en la región comenzaron operando 6 horas diarias y eran mucho menos avanzado", precisó.

La puesta en funcionamiento durante 24 horas de estos censores fue para la Argentina -especialmente para la Fuerza Aérea- un hito fundamental, ya que se trata de un sistema integrado. Al que está instalado en la aeroestación de Mosconi se sumaron otros como el radar militar en Ingeniero Juárez y Las Lomitas (Formosa); Sáenz Peña y Resistencia (Chaco); Posadas y San Pedro (Misiones) y próximamente Villaguay y Mercedes, en las provincias de Entre Ríos y Corrientes, respectivamente. 

Se adiciona el Centro de Comando de Merlo, en la provincia de Buenos Aires, que tuvo un rol preponderante en la visita realizada por el expresidente de los Estados Unidos, Barak Obama, en marzo del año pasado, y en la asunción del presidente Mauricio Macri, en diciembre de 2015. Este centro recibe y analiza toda la información que aportan los radares militares y de los aeropuertos y aeroestaciones de todo el país.

Ahora comenzarán a ajustarse detalles de todo el sistema que involucra a varias provincias, ya que aunque funcione las 24 horas, todavía dista de alcanzar la perfección que se busca y que requiere la implementación de más censores para cubrir diferentes áreas.

El año pasado la Fuerza Aérea dio de baja a los Mirage, por lo que en la actualidad el mayor déficit es la falta de aeronaves multirol que puedan ser afectados a la caza interceptora de aeronaves que, en general, invaden irregularmente el espacio aéreo, especialmente en el norte, de aquellas que transportan narcóticos. A esto se suma la necesidad de designar más personal, aspecto sobre el que López explicó que "en Resistencia contamos con una base que le dará el sostén logístico y de mantenimiento a las aeronaves Pampa, Pucará y A4 que se encuentran en Mendoza, San Luis y Tandil. Es decir que, al margen del radar, esa base cuenta con una estructura para brindar apoyo a estos aviones. 

Lo que buscamos en el caso de la Estación Radar Tartagal es que la dotación designada esté volcada al mantenimiento y la logística y replicar el servicio a las aeronaves que lleguen al norte, ya que todo lo que se refiere a identificación y procesos para la detección de aeronaves se realiza en el Centro de operaciones aeroespacial de Merlo".

Pero todo lo referido a la Estación Radar Tartagal no termina allí. "La instalación física y definitiva del radar que ahora está en el aeropuerto de General Mosconi, se hará en el cerro Yariguarenda (13 kilómetros al oeste de Tartagal y que forma parte del sistema geográfico de las sierras del lugar). No puedo precisar si se tratará del mismo radar u otro, pero lo cierto es que las tierras donde se instalará ya pertenecen a la Fuerza Aérea, que en este momento está cumplimentando los trámites administrativos. Que el radar militar se trasladará hacia ese lugar es un hecho, pero lo que no podemos precisar es si será el mismo sensor de Mosconi o será otro nuevo ni tampoco el momento de la instalación. Personalmente creo que puede ser el mismo porque es móvil, se puede transportar rápidamente pero eso seguramente se decidirá a posteriori", concluyó López.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Buryaile confirmó que se instalará el puerto de silos en Santa Cruz



(TELAM) - El ministro de Agroindustria anunció que en los próximos días firmará el convenio con la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, con una inversión inicial de 15 millones de pesos.

La provincia de Santa Cruz destacó la confirmación de la instalación de los silos para acopio de granos para suplementación alimentaria ganadera en el puerto de Punta Quilla, ciudad de Puerto Santa Cruz, entre los anuncios realizados por el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, en la Exposición Ganadera de Río Gallegos. El funcionario nacional anunció -al inaugurar la Feria- que en los próximos días firmará el convenio con la gobernadora Alicia Kirchner, y que en los próximos meses se iniciará el desembolso de la inversión nacional, por $ 15 millones en una primera etapa.

"Me parece que es el anuncio del día", dijo el vicegobernador de Santa Cruz, Pablo González, quien enfatizó -además- la importancia de los planes en relación a la erradicación definitiva de la sarna en la provincia. 

Buryaile sostuvo la postura del gobierno nacional, que derogó el decreto de la administración anterior, cuya entrada en vigencia se estableció desde noviembre de 2015, y explicó que al eliminar derechos de exportación se devolvió la competitividad que no se tenía a través de esas retenciones, además de unificarse el tipo de cambio. Y en el caso de la lana, establecerse un reintegro de más de 5 puntos para esas exportaciones, desde diciembre pasado.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Chile ofrecio aeronaves Cessna O2 Skymaster a la Armada Uruguaya



La Armada de Chile ofreció a su par uruguaya tres aeronaves Cessna O2 Skymaster que han sido desprogramadas. En respuesta, la Armada Uruguaya enviará un equipo técnico para analizadas y determinar su estado actual y si si son aptas, la donación será aceptada.
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Actualmente, la Aviación Naval de la Armada Uruguaya solo posee dos aeronaves Beechcraft B­200T Super King Air disponibles para la patrulla y tareas SAR, dos Beechcraft T­34­C1 Turbo Mentor empleados como entrenadores primarios y dos helicópteros (un MBB Bo­105­ PAH1 y un Helibras AS­355­F2 Esquilo).

La incorporación de estas versátiles aeronaves permitiría emplearlas en patrullas y misiones costeras, ahorrando y disminuyendo el desgaste de los B200T. Las Cessna O2 chilenos contaban con cuatro pilares subalares, un radar de búsqueda subalar y una balsa salvavidas lanzable instalada en otro pilar.
Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Ahora se puede fabricar combustible con gomas viejas




(Parabrisas) - Una empresa australiana convierte los neumáticos en desuso en petróleo, carbón y acero. Qué es la "destilación destructiva".


Cada año, en todo el mundo, neumáticos viejos pasan a engrosar los rellenos sanitarios en forma de basura. Si bien hay varios programas que los reciclan, lo cierto es que son más las unidades desechadas que las que se reutilizan.

Con esto en mente, un grupo de emprendedores australianos creó la firma Green Distillation Technologies (GDT). En ella aplican un proceso, que ellos mismos desarrollaron, al que llamaron "destilación destructiva". Consiste en reducir los neumáticos a petróleo, carbón y acero, es decir, reciclan las ruedas viejas y las vuelven combustible. Se trata de un proceso que solo emite calor, no deja residuos y utiliza la pieza completa.

La Universidad Tecnológica de Queensland probó este programa, y llegó a la conclusión de que el método empleado por GDT es exitoso a la hora de producir combustible, al tiempo que corroboró que no contamina el medio ambiente.

Esta casa de altos estudios también mezcló el combustible resultante con diesel y logró que varios motores funcionaran sin problemas. La reducción de las emisiones, en este caso, es de un 30 por ciento. Este emprendimiento llamó la atención de varias empresas. Los dueños de GDT ya recibieron ofertas para vender todo el combustible que generen, mientras que comenzaron las negociaciones para reciclar más neumáticos y ampliar sus instalaciones.

La compañía comenzó plenamente a funcionar este año. Calcula que podrá tratar 19.000 toneladas de ruedas anuales, lo que equivale a un 3% de los neumáticos que se desechan. Si tienen éxito, su intención es expandirse a otros países.

Sólo en Australia se acumulan 48 millones de neumáticos cada año, que son abandonados en descampados y cementerios de neumáticos ilegales. Se trata de grandes cantidades de un material muy difícil de reaprovechar.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Tras acordar con vecinos, avanza el plan para urbanizar otras dos villas



Por Sebastián Clemente - Clarin.com - Son Rodrigo Bueno y Fraga, en Puerto Madero y Chacarita. Mejorarán viviendas y construirán nuevas.
Tras acordar con vecinos, avanza el plan para urbanizar otras dos villas
Villa Fraga. Junto a las vías del tren Urquiza, en Chacarita. FOTO: GERMAN GARCIA ADRASTI

El principal proyecto de integración de las villas porteñas con el resto de la Ciudad es, sin dudas, el de la 31 y 31 bis. Es el plan que más dinero demandará y el que incluye las obras más grandes, entre las que se destaca el cambio en la traza de la autopista Illia. Pero al mismo tiempo, el Gobierno porteño avanza con los proyectos de "integración", como eligieron llamar a las iniciativas, de otros dos asentamientos en Puerto Madero y Chacarita, en dos terrenos mucho más chicos que el de la villa de Retiro, y que fueron usurpados hace menos tiempo.

Tanto la villa Rodrigo Bueno, como el asentamiento de la calle Fraga, en el playón ferroviario de Chacarita, tienen el plan de integración aprobado por la Legislatura y la semana pasada tuvieron sus respectivas audiencias públicas, que no son vinculantes pero sí obligatorias. Como la sanción en primera instancia se logró con un amplio consenso, en el Gobierno descartan que la norma pasará sin problemas la segunda lectura. Además, tras asambleas barriales de las que participaron los vecinos, se lograron acuerdos que permitieron elaborar planes concretos de trabajo para comenzar con las obras en poco tiempo más.

Tras acordar con vecinos, avanza el plan para urbanizar otras dos villas
Villa Rodrigo Bueno. En Puerto Madero, junto a la Reserva Ecológica. Foto: Maxi Failla

Según el último censo realizado por el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), en la villa Rodrigo Bueno, que está en Puerto Madero, viven 2.665 personas de 996 familias en 563 viviendas.

En noviembre, antes de que se apruebe la ley para la urbanización, Clarín realizó una recorrida en la que los vecinos del asentamiento reclamaban mayor presencia del Estado porteño en el lugar. Sin cloacas, con pozos ciegos desbordados y deficiencias serias en la infraestructura, la necesidad de un plan para revertir la situación no parecía dejar más tiempo de espera. Además, y con una causa judicial de por medio, el Gobierno porteño había sido intimado a presentar un plan para la villa.

La villa ocupa 4 manzanas junto a un canal que desemboca en el Río de la Plata, entre la Reserva Ecológica y la ex Ciudad Deportiva de Boca. Esos terrenos están en manos de la empresa Irsa, que quiere hacer allí un barrio de torres de lujo, similares a las que están en todo Puerto Madero. El proyecto para rezonificar las tierras que fue a la Legislatura incluía la posibilidad de que Irsa financiara parte de las obras de urbanización. Pero como no se aprobó, se hará cargo el Gobierno porteño con fondos propios, más otras fuentes de financiamiento.

En la actualidad, el 90% de las viviendas no tiene acceso a la red de agua potable ni cloacas. Además, el 99% está colgado de la luz. La idea del IVC es construir 300 viviendas nuevas, en edificios de hasta tres pisos, y mejorar 500 de las existentes. Además, se abrirá un corredor que permitirá llegar hasta el río y está planeado crear un espacio para un feria de gastronomía y alimentos que empleará a vecinos del barrio. Según los cálculos, la inversión será de casi $ 700 millones.

En la villa Fraga, junto a las vías del tren Urquiza, el plan llega acompañado con la apertura de la avenida Triunvirato, que ya se están realizando. Allí se mejorarán entre 300 y 400 viviendas y se construirán otras 600. Aquí, los edificios serán más altos (podrían tener hasta 8 pisos) y el objetivo del Gobierno porteño es lograr también la integración edilicia con el resto del barrio.

"Son dos proyectos de similar impacto urbano y social. La idea es darles más calidad de vida a los vecinos de Rodrigo Bueno y Fraga, donde habrá más espacios públicos y verdes". aseguró Juan Maquieyra, titular del IVC, y agregó: "Con la integración buscamos que haya más presencia del Estado, y con eso también buscaremos mejorar las seguridad".

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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La extraordinaria historia de Jack Barsky, el espía de la KGB que se dejó seducir por el sueño americano



Jack BarskyPor Brian Wheeler - BBC, Washington DC.

Jack Barsky nació como Albert Dittrich. No es un secreto que durante la Guerra Fría los rusos intentaron meter a "agentes infiltrados" en Estados Unidos. Se trataba de hombres y mujeres que a primera vista eran iguales a los estadounidenses promedio y que vivían vidas normales. ¿Pero qué pasaba si uno de esos agentes no quería volver a casa?

Jack Barsky murió en 1955 a los 10 años y fue enterrado en el cementerio Mount Lebanon, en los suburbios de Washington DC. Si embargo, su nombre está en el pasaporte del hombre que está sentado frente a mí: un jovial alemán oriental de 67 años, que nació con el nombre de Albert Dittrich.
El pasaporte no es falso. Albert Dittrich es Jack Barsky para las autoridades estadounidenses.

La historia de cómo ocurrió esto es, en palabras del propio Barsky, "inverosímil" y "ridícula", incluso para los estándares del espionaje de la Guerra Fría. Sin embargo, como Barsky relata en su reciente autobiografía "Deep Undercover" (Encubierto a profundidad), todo ha sido corroborado por el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. (FBI, por sus siglas en inglés).

El Kremlin quería tener a sus espías viviendo en EE.UU. durante la Guerra Fría. Todo comenzó a mediados de los años 70. Dittrich estaba a punto de convertirse en profesor de Química en una universidad de la República Democrática Alemana (RDA) o Alemania del Este, cuando fue reclutado por la KGB -el Comité para la Seguridad del Estado soviético- y enviado a Moscú para recibir entrenamiento sobre cómo actuar como un estadounidense.

Su misión era vivir bajo una identidad falsa en el corazón del enemigo capitalista, como parte de un grupo de élite de agentes encubiertos soviéticos, conocidos como "ilegales". "Fui enviado a EE.UU. para hacerme ciudadano y luego entrar en contacto, en la medida de lo posible, con personas de poder, en particular políticos poderosos", afirma Jack. Esta "aventura idiota" -como la llama hoy- "era muy atractiva para un joven arrogante como yo, un joven inteligente", al que le tentaba la idea viajar al extranjero y llevar una vida "por encima de la ley".

Llegó a Nueva York en el otoño de 1978, a la edad de 29 años, haciéndose pasar por un canadiense llamado William Dyson. Dyson, quien había arribado vía Belgrado (capital de la actual Serbia), Roma, Ciudad de México y Chicago, inmediatamente "desapareció del mapa" una vez que cumplió su propósito. Dittrich comenzó su vida como el estadounidense Jack Barsky. La única identificación que tenía era un certificado de nacimiento que había sido obtenido por un empleado de la embajada soviética en Washington.

El joven agente de la KGB llegó a Nueva York a finales de los años setenta. Barsky contaba con una suprema confianza en sí mismo, un acento estadounidense casi impecable y US$10.000 en efectivo.
También tenía una "leyenda" para explicar por qué no tenía número de seguridad social. Le contaba a la gente que conocía que había tenido una infancia difícil en el estado de Nueva Jersey y que había abandonado la secundaria. Que luego trabajó en una granja remota por años hasta que decidió darse "una nueva oportunidad" y se mudó a Nueva York. Alquiló una habitación en un hotel de Manhattan y se dedicó a la compleja tarea de crearse una identidad falsa.

Durante el siguiente año logró usar el certificado de nacimiento de Jack Barsky para obtener un carnet de biblioteca, luego una licencia de conducir y, por último, un número de seguridad social.
Pero sin títulos ni historial de empleo a nombre de Barsky, sus opciones laborales eran limitadas.
Más que codearse con la elite de la sociedad estadounidense -como deseaban sus jefes de la KGB- empezó a trabajar llevándoles paquetes, al tomar un puesto como cartero en las zonas más acaudaladas de Manhattan. "El trabajo de mensajería terminó siendo muy útil para americanizarme porque interactuaba con personas a quienes no les importaba de dónde venía, cuál era mi historia o a dónde iba", relata. "Pude observar y familiarizarme con las costumbres estadounidenses. Y por dos o tres años no tuve que responder muchas preguntas", agrega.

Los consejos que le habían dado sus jefes sobre cómo integrarse -basados en las observaciones de diplomáticos soviéticos y de agentes radicados en EE.UU.- "terminaron siendo como mínimo débiles y en algunos casos totalmente falsos", dice. "Por ejemplo, una de las órdenes explícitas que me dieron fue que me mantuviera lejos de los judíos. Obviamente era algo antisemita, pero además, algo estúpido considerando que me enviaron a Nueva York, donde creo que hay más judíos que en Israel", recuerda.

Barsky terminaría usando los prejuicios y la ignorancia de sus jefes respecto a la sociedad estadounidense en su contra.
Tumba de Jack Barsky.
Tumba de Jack Barsky. Derechos de autor de la imagen WALKER, JOE C. El verdadero Jack Barsky está enterrado en un cementerio de Washington DC.

Pero como agente novato al principio buscó quedar bien con ellos y se metió de lleno en su vida como espía encubierto. Pasaba gran parte de su tiempo libre zigzagueando por toda Nueva York en misiones de contrainteligencia que tenían como objetivo detectar a cualquier agente enemigo que lo estuviera siguiendo. Enviaba mensajes por radio de onda corta para mantener informada a la central en Moscú y depositaba mensajes encriptados en diversos puntos de entrega en parques, donde de vez en cuando también retiraba latas con dinero o con los pasaportes falsos que usaba para viajar a Moscú a dar parte a sus superiores.

Cada dos años volvía a Alemania del Este y se reunía con su esposa alemana Gerlinde y su joven hijo Matthias, quienes no tenían idea de lo que hacía. Creían que era un espía muy bien remunerado en la base espacial Baikonur, en Kazajistán. 

Los jefes de Barsky veían con buenos ojos sus progresos, con una excepción: no lograba hacerse de un pasaporte estadounidense, algo que lamentaba mucho. Una vez fue a la oficina de pasaportes en Nueva York y un funcionario le pidió que rellenara un cuestionario en el que se le preguntaba -entre otras cosas- el nombre de su colegio secundario. "Tenía una 'leyenda', pero si alguien investigaba se daría cuenta de que no era cierta", señala. Temeroso de ser descubierto, recogió sus documentos y se marchó de ahí, pretendiendo estar enojado por tanta burocracia.

Sin un pasaporte, Barsky se limitaba al trabajo de inteligencia de bajo nivel y sus logros como espía eran, según él mismo, "mínimos". Se dedicaba a identificar a reclutas potenciales y elaboraba informes sobre el estado de ánimo del país durante eventos como el derribo de un avión de Korean Airlines por la Unión Soviética, que aumentó las tensiones entre esta y EE.UU. en 1983.

Una vez voló a California para localizar a un desertor (más tarde supo, para su inmenso alivio, que el hombre, un profesor de Psicología, no había sido asesinado). Parecía que el hecho de estar en EE.UU. y moverse libremente sin el conocimiento de las autoridades era suficiente para Moscú. "Ellos estaban muy concentrados en tener gente del otro lado en caso de guerra, lo cual creo que, en retrospectiva, era bastante estúpido", opina.

El mito de los "Grandes Ilegales" -agentes encubiertos que habían ayudado a Rusia a derrotar a los nazis- se extendió por las agencias de inteligencia soviéticas, que durante la Guerra Fría pasaron mucho tiempo tratando de repetir estas glorias pasadas. Barsky descubrió más adelante que él era parte de una "tercera ola" de ilegales soviéticos en EE.UU. Las dos primeras habían fallado. Ahora sabemos que los ilegales siguieron llegando hasta la década de los 80.

Él cree que "10 a 12" agentes fueron entrenados al mismo tiempo que él. Algunos, dice, todavía podrían estar allí, viviendo encubiertos, aunque le resulta difícil creer que cualquier persona expuesta a la vida en EE.UU. mantenga una fe comunista inquebrantable por mucho tiempo.

El plan de los soviéticos era que Barsky obtuviera documentos estadounidenses y se trasladara a Europa, a un país de habla alemana, donde manejaría un negocio. "Entonces sería muy rico y luego volvería a EE.UU. sin tener que explicar de dónde provenía el dinero. Así podría socializar con gente importante", detalla. Pero el plan fracasó debido a la falta de un pasaporte. "Me alegro de que no funcionara", señala.

La KGB le asignó un plan B: estudiar para obtener un grado universitario y poco a poco trabajar para ascender socialmente hasta el punto de poder reunir inteligencia útil, misión que él describe como "casi imposible". La parte del grado estaba relativamente asegurada. Barsky había sido profesor universitario en su vida anterior. Se graduó entre los primeros de su clase en Ciencias de la Computación en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, lo que le permitió conseguir trabajo como programador en la empresa de seguros MetLife, en la misma ciudad.

Como muchos agentes encubiertos antes que él, comenzó a darse cuenta de que gran parte de lo que le habían enseñado acerca de Occidente -que era un sistema "malvado" al borde del colapso económico y social- era una mentira. "Lo que eventualmente suavizó mi actitud" fue la "gente normal, agradable" que conoció en su vida cotidiana. "(Mi) sensación era que el enemigo no era realmente malvado, así que siempre estaba a la espera de encontrar gente malvada y ni siquiera la encontré dentro de la compañía de seguros".

Y en MetLife casi se sentía como en casa, dice, "porque era una cultura muy paternalista, de 'te cuidamos'". "Yo quería odiar al país y a su gente y no podía. Ni siquiera me desagradaban". Pero Barsky tenía un secreto oculto de sus jefes mucho más grande que su vacilante compromiso con el comunismo.

En 1985 se había casado con una inmigrante ilegal de Guyana que había conocido a través de un anuncio personal en el periódico Village Voice, y tenían una hija juntos. Ahora tenía dos familias, una con cada identidad, y sabía que llegaría el momento en que tendría que elegir. Finalmente sucedió en 1988, cuando después de 10 años encubierto se le ordenó repentinamente regresar a casa inmediatamente. Moscú había entrado en pánico y creía que el FBI andaba detrás de él.

Hacer cualquier otra cosa que no fuera lo ordenado -agarrar su certificado de nacimiento canadiense de emergencia, licencia de conducir y salir de EE.UU.- sería potencialmente suicida. Lo pensó durante una semana. ¿Podría realmente dejar atrás a su hija Chelsea para siempre? Pero la KGB estaba perdiendo la paciencia. Una mañana, en una plataforma del metro, un agente le entregó un mensaje escalofriante: "Tienes que volver a casa o estás muerto". Era hora de pensar en algo.

De las discusiones con sus jefes en Moscú, Barsky había concluido que había tres cosas sobre EE.UU. a las que la jerarquía soviética temía. Ya sabía sobre su antisemitismo y su miedo a Ronald Reagan, a quien veían como un fanático religioso impredecible que podía lanzar un ataque nuclear para "acelerar" el bíblico "fin de los tiempos". Pero también recordó su actitud "moralmente superior" con respecto a la epidemia de sida y su determinación de proteger a la madre patria de la infección.
Barsky ideó un plan.

"Escribí una carta diciendo que no volvería porque había contraído sida, y la única forma de recibir tratamiento era en Estados Unidos". "Les dije que no desertaría, no revelaría ningún secreto, simplemente desaparecería y trataría de mantenerme sano". Al principio, Barsky vivía en constante temor por su vida, recordando la amenaza en la plataforma del metro. Pero después de unos meses, comenzó a respirar más tranquilo.

Poco a poco bajó la guardia y se instaló como un típico estadounidense de clase media en un cómodo nuevo hogar en el norte de Nueva York. Aunque se había dejado seducir por el sueño americano y la sociedad de consumo, todavía tenía algunos sentimientos contradictorios. "Mi lealtad al comunismo, a la patria y a Rusia, seguían siendo muy fuertes". Pero en el fondo de su mente siempre quedó la duda de si su pasado se le presentaría. Y, finalmente, un día, lo hizo.

El hombre que lo expuso fue un archivero de la KGB, Vasili Nikitich Mitrokhin, que desertó a Occidente en 1992 -después de la caída del comunismo- con un vasto tesoro de secretos soviéticos, incluyendo la verdadera identidad de Jack Barsky.
Pasaporte estadounidense de Jack Barsky.
Irónicamente, el FBI terminó consiguiéndole al ex-espía lo que la KGB le había pedido conseguir como misión principal: pasaporte y ciudadanía de EE.UU. El FBI lo observó durante más de tres años, incluso comprando la casa contigua a la suya mientras trataban de averiguar si realmente era un agente de la KGB y, de ser así, si aún estaba activo. Al final, el propio Barsky "confesó" durante una discusión con su esposa, Penélope, que fue interceptada por el FBI. "Trataba de reparar un matrimonio que se estaba desmoronando lentamente. Le decía a mi esposa el 'sacrificio' que había hecho al quedarme con Chelsea y ella, así que en la cocina le dije: 'Soy alemán, trabajaba para la KGB y me dijeron que regresara a casa. ¡Y me quedé aquí contigo!'. "Ella dijo: '¿Qué pasará conmigo si alguna vez te atrapan?'".

Era la evidencia que el FBI necesitaba para detenerlo. En una operación meticulosamente planeada, Barsky fue detenido en Pensilvania tras pasar una cabina de peaje en su habitual camino del trabajo a la casa. Después de bajarse de su auto, un hombre de civil se acercó, le mostró una placa y le dijo en voz baja: "Agente especial Reilly, FBI, nos gustaría hablar con usted".

Barsky quedó pálido. Pero con sin inmutarse le dijo: "¿Por qué tardaron tanto?" Trató de aportar la mayor cantidad de información posible sobre las operaciones de la KGB. Pero por dentro temía que sería enviado a la cárcel y que su familia estadounidense se rompiera. Pero la suerte estaba de su lado. Después de pasar por el detector de mentiras, le dijeron que no sólo quedaba libre, sino que además el FBI le ayudaría a cumplir su sueño de convertirse en ciudadano estadounidense.

Reilly terminó convirtiéndose en el mejor amigo de Barsky y en su compañero de golf. "Se necesitaron varios movimientos para legalizarme porque yo no tenía prueba de entrada al país. Vine aquí con documentación que fue obtenida de manera fraudulenta, así que tomó más de 10 años lograr la ciudadanía".

Barsky ahora está casado por tercera vez y tiene un hijo pequeño. También dice haber encontrado a Dios, completando su viaje de comunista ateo a participativo feligrés; todo un patriota estadounidense. Incluso logró reconectarse con la familia que dejó en Alemania, aunque su primera esposa, Gerlinde, todavía no le habla. "Tengo una relación muy buena con Matthias, mi hijo y su esposa, y ahora soy abuelo. Cuando hablamos de cosas como que los estadounidenses juegan fútbol contra los alemanes, yo digo 'nosotros', respecto de los estadounidenses. Ya no soy más alemán, la metamorfosis fue completa".

Y el acto final de su historia pasó hace dos años, cuando reveló su extraordinaria doble vida doble en el programa de actualidad "60 Minutos". Quiso compartir su historia con el mundo, pero sus jefes de la compañía de electricidad de Nueva York donde trabajaba como desarrollador de software, no fueron tan comprensivos y lo despidieron. Barsky dice que no tiene remordimientos. Sabe que ha sido afortunado. "Tengo buena salud. He tenido algunos problemas con el alcohol, pero los superé y tengo una nueva oportunidad de tener una vida familiar. Y otro niño. Finalmente estoy logrando vivir la vida que debería haber vivido hace mucho, mucho tiempo. Tengo mucha suerte".

Tal vez la suprema ironía de la historia de Jack Barsky es que sólo pudo completar la misión que le había encomendado la KGB, obtener un pasaporte y la ciudadanía estadounidense, con la ayuda del FBI. No puede resistir sonreír ante la idea de decirle a sus exjefes de la KGB que no fracasó, después de todo. "No me importaría reunirme con uno o dos de mis ex-compañeros para decirles: 'Mira, lo logré!'".

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Registraron poco más de la mitad de los bienes que son del Estado



(La Nación) - El ente oficial identificó 46.000 inmuebles de los 80.000 que tiene.

La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) tiene registrados hasta hoy 46.000 inmuebles en todo el país y en el exterior de un universo estimado en 80.000 propiedades, y su plan de acción contempla la posibilidad de redireccionar esos activos a favor de organismos que lo soliciten, derivarlos al plan de construcción de viviendas Procrear o subastarlos. "Cuando asumió esta administración, en diciembre de 2015, había 19.600 inmuebles registrados, y hasta hoy conseguimos registrar y gestionar 46.000", dijo a la agencia Télam el titular de la AABE, Ramón Lanús.

"Todavía no sabemos a ciencia cierta todo el universo de bienes del Estado que se encuentran en el país y en el exterior", dijo Lanús, aunque se estima que el número total sería cercano a los 80.000.

Su plan de acción contempla la posibilidad de redireccionar esos activos a favor de organismos que lo soliciten, derivarlos al plan de construcción de viviendas Procrear o subastarlos. Con ese fin, la AABE implementó una plataforma digital, denominada Siena, que contiene información de inmuebles del Estado nacional, que se elabora cruzando catastros y bases de datos de todo el país.

Su plan de acción contempla la posibilidad de redireccionar esos activos a favor de organismos que lo soliciten, derivarlos al plan de construcción de viviendas Procrear o subastarlos.

De esta manera, se transparenta información que permanecía oculta u olvidada por desidia, desinterés, abandono o corrupción.

Lanús sostuvo que hasta la anterior administración "hubo mucha desidia" en registrar y gestionar inmuebles del Estado, y describió que muchos edificios o terrenos tienen el canon vencido o es irrisorio, y al actualizar los contratos finalmente se cuadruplicaron los montos de esos alquileres o concesiones.

Los bienes del Estado van desde terrenos baldíos, oficinas abandonadas, campos agrícolas y ganaderos, hasta departamentos, cocheras, edificios y canchas de fútbol. "Un ejemplo grotesco de mala administración fue el de un inmueble ubicado en Solís 693, en la ciudad de Buenos Aires, que había pertenecido a una caja de previsión social. Era un edificio intrusado, que había sufrido un incendio y cuyo valor era igual al gasto de dos años de pagar la desrratización y la vigilancia", señaló el funcionario.

Finalmente, el edificio pudo ser subastado y fue adquirido por una desarrolladora inmobiliaria, que lo reacondicionó para ser usado como inmueble residencial. Ese inmueble fue adquirido en la subasta en US$ 800.000, que fueron derivados al Tesoro nacional.

"Hay muchos ejemplos de bienes mal administrados" o abandonados por desidia y se analizan sus potencialidades para ser destinados al plan Procrear, "en caso de que tengan aptitud para generar vivienda", explicó Lanús, que es vicepresidente de ese plan oficial.

Respecto de terrenos aptos para el plan de viviendas, dijo: "Tratamos de aportar proyectos urbanísticos. Llevar gente adonde hay servicios, densificar las ciudades" y evitar que la gente pierda tiempo de traslado.

Respecto de los proyectos de participación público-privada (PPP), en los que el Estado pone el terreno previendo como contraprestación la entrega en permuta por parte de desarrolladores de viviendas destinadas a familias beneficiadas por el Procrear, el funcionario destacó que hay terrenos para adjudicar para proyectos en Rosario, Bariloche, Paraná y en la ciudad de Buenos Aires.

Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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