domingo, 13 de noviembre de 2016

Desarrollo y Defensa

Desarrollo y Defensa

Cómo será el corredor del Atlántico este verano, ahora estatizado



Desde este diciembre comenzarán con obras de bacheo y señaléticaPor Rosario Marina - LA NACION
La provincia bonaerense tiene proyectado un ambicioso plan de obras por un valor de 10 mil millones de pesos, que estaría terminado para el 2019.

Desde este diciembre comenzarán con obras de bacheo y señalética. Foto: Archivo.
LA PLATA.- Desde este verano, las rutas que conducen a la Costa Atlántica serán administradas por el Estado provincial. A partir de marzo, la provincia tiene proyectado un ambicioso plan de obras por un valor de 10 mil millones de pesos, que estaría terminado para el 2019. Pero ahora, este diciembre, empezarán con trabajos de bacheo y señalética para "garantizar lo mínimo: que de noche se vea algo", explicaron desde AUBASA, la empresa que administrará el nuevo Corredor Atlántico.

"Habrá más grúas y más ambulancias", indicaron fuentes de AUBASA. Hoy en día las curvas en la Autovía 2 están despintadas o no señalizadas. El 1ro de diciembre se empezarán las obras. A partir de ese momento, y hasta mediados de enero, trabajarán en forma escalonada. El 5 de diciembre instalarán la nueva señalética. Buscarán hacerlo de forma escalonada, interviniendo lo menos posible "para no perjudicar la seguridad de la gente".

"Nos enfocamos en dos cuestiones fundamentales: bacheo para emparejar los tramos que vemos más comprometidos y una nueva señalética en las curvas", explicó a LA NACION Víctor El Kassir, titular de AUBASA. Para esto, la primera inversión será de 30 millones de pesos. Estos son fondos de la empresa.

El bacheo se hará en los sectores más complicados que se distribuyen en distintos tramos de los 950 kilómetros del Corredor del Atlántico. Se utilizarán 6 mil toneladas de asfalto para hacerlo. La nueva señalización de curva implicará "chevrones de curva, flechas rojas, y nuevas tachas reflectivas en los tramos más peligrosos. Se verán como si fuera una pista de aterrizaje", explicó El Kassir.

Para los primeros días de enero, el bacheo estará avanzado y el 70% de la señalética ya se podrá ver instalada en la noche, indicaron fuentes de la empresa.

Plan de obras para el 2019

"La autopista que queremos la gente la va a empezar a disfrutar en el verano del 2018", admitió el titular de AUBASA.

Para el 2019, el objetivo de la provincia es contar con un doble carril en todas las rutas que conducen a las principales ciudades balnearias. Las etapas para lograrlo serán cuatro.

La primera beneficiada será la ruta 11, en el tramo que une San Clemente y Mar de Ajó. A partir de marzo de 2017 se iniciarán las obras en esa zona. Luego, entre junio y julio, empezaría la segunda parte que contempla el tramo entre General Conesa y San Clemente. En esta parte está lo que se podría considerar el circuito más peligroso de toda la traza de la ruta 11. Allí están las curvas oscuras y los baches y desniveles del asfalto.

Las etapas tres y cuatro incluyen la construcción del doble carril en la ruta 56 entre General Conesa y General Madariaga, y entre las ciudades de Villa Gesell y Mar Chiquita con fondos internacionales.

El plan incluye, además, la repavimentación total de la ruta 2, la principal vía de ingreso hacia Mar del Plata y la Costa Atlántica. Se instalarán cámaras de seguridad en los accesos a cada una de las localidades que atraviesa la traza, y también prometen una modernización de los sistemas de cobro en las cabinas de peaje. Esto se hará en tramos y estaría listo dentro de seis años.


Antecedentes:
A partir del mes próximo la provincia de Buenos Aires volverá a tener a su cargo el complejo de rutas denominado Corredor Atlántico, que incluye las autovías 2, 11, 36, 56, 63 y 74. Ayer, la gobernadora María Eugenia Vidal firmó la estatización de esas carreteras que ahora serán administradas por la empresa Autopistas de Buenos Aires (Aubasa), la misma que hoy explota la autopista Buenos Aires-La Plata y la ruta 6.

Para poder estatizar las rutas el gobierno de Vidal tuvo que llegar a un acuerdo con el concesionario privado Autovía del Mar (Aumar), un consorcio integrado por Corporación América (grupo Eurnekian), Esuco (Carlos Wagner), Cristóbal López y Roggio. El acuerdo prevé que para no pagar una indemnización este grupo se hará cargo de una de las cuatro obras que el gobierno bonaerense tiene proyectadas para mejorar las rutas.

"Me atrevo a decir que es el plan más ambicioso de los últimos años en materia de infraestructura vial. Vamos a invertir 10.000 millones de pesos y a realizar un corredor para que las familias puedan contar con una ruta en la que puedan viajar y llegar a las ciudades balnearias en autovías con doble calzada", dijo a LA NACION el presidente de Aubasa, Víctor El Kassir.

La concesión pasará al Estado bonaerense el 1° de diciembre y las obras comenzarán a partir del marzo. Sin embargo, la administración Vidal ya planifica una serie de medidas para aumentar la seguridad en todo el Corredor Atlántico durante el próximo verano.

"Si bien tenemos poco tiempo para realizar obras, ya tenemos planificadas algunas mejoras: se pondrá nueva señalización, tachas reflectivas y nueva cartelería para hacer más seguro el viaje de las familias. En las curvas se pondrán señales de aviso similares a las que se usan en las pistas de aterrizaje para hacer más seguro el viaje de las familias a los destinos turísticos", insistió El Kassir.

Para esta primera intervención Aubasa destinará 30 millones de pesos para el bacheo de verano y la renovación de señales y carteles.

Fuentes oficiales dijeron a LA NACION que la decisión de estatizar el Corredor Atlántico se tomó por la falta de obras, de trabajos de mantenimiento, el deterioro de la traza y las importantes demoras que se registran durante el verano. "Estos fueron algunos de los principales reclamos y críticas que frecuentemente realizaron los usuarios y las diferentes ONG sobre las rutas que conducen a la costa atlántica", agregaron.
Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Perdió 100 aviones el gobierno kirchnerista



Resultado de imagen para A-4ARPor Mariano De Vedia - LA NACION
Martínez reveló que por falta de mantenimiento hubo más bajas que en la guerra de Malvinas.


El fuerte deterioro del equipamiento de las Fuerzas Armadas se resume en una revelación del ministro de Defensa, Julio Martínez, a LA NACION: "Tenemos que recuperar la capacidad militar. En la guerra de Malvinas, la Argentina perdió 70 aviones y en los últimos diez años de kirchnerismo, por falta de mantenimiento e inversión, se perdieron 100".

A un promedio de diez aeronaves por año fuera de servicio, el fuerte deterioro acumulado en los doce años del período kirchnerista se agrava con la desprogramación de los sistemas de armas, envejecidos por el paso del tiempo, la obsolescencia y la falta de repuestos.

La última compra de aviones de magnitud para renovar la capacidad de la Fuerza Aérea fueron los 32 aviones monoplazas A-4AR y cuatro biplazas adquiridos a Estados Unidos en 1995, por US$ 400 millones, recordaron fuentes castrenses.

En contraste, el período actual está marcado por la desprogramación de los aviones de combate Mirage, utilizados en Malvinas. Fueron dados de baja y levantaron vuelo por última vez en noviembre del año pasado, en la Base Aérea de Tandil.

Este año quedó fuera de servicio el último Fokker F-27, un avión mediano para transporte que antes de la guerra de Malvinas integró la flota de LADE (Líneas Aéreas del Estado) y actuó como puente con las islas para el traslado de enfermos, medicamentos y mercaderías. Sólo dos unidades quedaban en servicio. Y para 2018 está prevista la desprogramación del sistema de armas de los cazabombarderos A-4AR.

"Todas esas bajas eran previsibles; no hubo ninguna planificación en los últimos años", planteó una fuente de la Aeronáutica. La escasez de recursos impedía utilizar todas las unidades. Incluso, muchos aviones que no operaban fueron canibalizados para reponer piezas en otros que todavía volaban.

"La compra de un avión implica no sólo la incorporación de un nuevo sistema de armas, sino también poner a punto toda la cadena logística que permite que esas aeronaves puedan volar", explicó una fuente castrense. Se refería al envío de pilotos al exterior para su adiestramiento, la capacitación en simuladores y aeronaves, el viaje de mecánicos para que se instruyan en el nuevo material y la compra de back-up de repuestos para mantener los aviones en servicio, entre otras exigencias.

"Por más que las compres mañana, las aeronaves recién van a poder entrar en servicio dentro de dos años", precisó la fuente, al referirse con escepticismo a las gestiones iniciadas en Corea y en Italia, entre otros posibles mercados.

En la Fuerza Aérea están resignados y advierten que este panorama no es nuevo. "No existe una línea de continuidad. Los funcionarios se encuentran con que los anteriores dejaron las aeronaves fuera de servicio y recién ahora salen a fijarse qué se necesita", lamentó un piloto.

Explicó que con la pérdida de un avión de transporte liviano y de los vuelos de enlace, cuando hay que trasladar una carga menor se lo hace con un avión pesado, como el Hércules, lo que insume mayores costos. "Movilizar un Hércules para trasladar una carga de 500 kilos es un despropósito", sintetizó la fuente.
Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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Lanzan un ambicioso plan para reequipar a las Fuerzas Armadas



Por Mariano Obarrio - LA NACION
El Gobierno destinará $ 4515 millones para la compra de aviones y reparación de material; proyectan otras inversiones

En medio de la necesidad de ajustar gastos, el gobierno de Mauricio Macri tiene un plan plurianual de recuperación de la capacidad militar para las Fuerzas Armadas. En 2017 destinará $ 4515 millones para reparar materiales y comprar 12 aviones de entrenamiento de pilotos Texan T-6 y cuatro aeronaves de transporte mediano Airbus C 295, que usarán la Armada y la Fuerza Aérea.
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En los próximos tres años, hasta 2019, se pagarán hasta $ 15.085 millones. El ministro de Defensa, Julio Martínez, tiene previsto hacer las compras con financiamiento externo y negocia tasas del 3% tanto de bancos o proveedores del exterior.
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Si el Presidente le autoriza más endeudamiento a Martínez, las inversiones podrían llegar a $ 30.747 millones en 2019, con buques oceánicos y polares, y decenas de vehículos de combate blindados. Pero esta posibilidad está más lejana.

"Tenemos que recuperar la capacidad militar. En los 12 años de kirchnerismo se perdió equipamiento, logística y entrenamiento. Y hay una decisión del Presidente de recuperar el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada", dijo Martínez a LA NACION.

Para diseñar el presupuesto 2017, las Fuerzas Armadas presentaron al Tesoro pedidos de endeudamiento para vehículos, aviones y buques de diverso tipo por $ 39.205 millones, en un plan hasta 2019.

Pero las necesidades económicas determinaron que Macri autorizara gastos por $ 15.085 millones para los cuatro años de mandato: $ 9906 millones con financiamiento externo para nuevos aviones y $ 5179 millones presupuestados (recursos propios) para mantenimiento de material aeronáutico, en cuatro años.

Para las compras de aviones se pagarán el año próximo $ 3554 millones con deuda y para el mantenimiento se ejecutarán $ 961 millones: un total de $ 4515 millones.

De todos modos, altas fuentes del Ministerio de Defensa confiaron a LA NACION que Macri podría autorizar en estos cuatro años algunas compras más: decenas de vehículos de combate blindados a rueda y buques oceánicos y polares. Es un plan que sumaría otros $ 15.662 millones.

Para el año próximo está presupuestada una partida de $ 3025 millones, a cuenta de los futuros cuatro años, para el caso de que se autorice. Pero lo más probable es que se use parcialmente o no se utilice.

La prioridad será la Fuerza Aérea. Los 12 aviones de entrenamiento de pilotos -se habían pedido 24- son los Texan T-6. Servirán también para vigilar la frontera norte.

Se financiaría a seis años y en 2017 se ejecutaría la primera cuota de $ 475 millones. Se estudian ofertas de Estados Unidos, Israel, la Unión Europea o China, y se pagaría con créditos bancarios, de los proveedores u otras fuentes de financiamiento. Además, la Fuerza Aérea comprará dos aeronaves de transporte de tropas de mediano alcance Airbus C 295, con créditos a tres años. Se presupuestaron $ 1397 millones para 2017 y $ 3693 millones hasta 2019.

La Armada, por su parte, adquirirá un avión idéntico a estos últimos y otro similar, pero en la versión de patrulla marítima, mejor equipado. Tendría financiamiento del BBVA y se pagaría $ 1682 millones el año próximo y $ 3363 millones a 2019.

El mantenimiento aeronáutico, con recursos propios, demandará $ 962 millones el año próximo y $ 5179 millones hasta 2019. Para mantener las aeronaves en horas de vuelo habrá $ 103 millones y $ 335 millones hasta 2019.

Pese a que se hizo el reclamo, no se autorizó finalmente la compra de 12 aviones Mirage tipo caza, para lo cual se habían pedido $ 1350 millones al Tesoro. Se negociaba con oferentes de Estados Unidos, Europa, China e Israel.

El ministro Martínez, sin embargo, no descarta una autorización presidencial para nuevas inversiones por $ 15.662 millones en estos tres años: vehículos blindados de combate sobre ruedas por $ 3924 millones, un patrullero oceánico multipropósito OPV por $ 7200 millones, un buque polar por $ 3278 millones y un buque multipropósito por $ 1260 millones. Si esto prospera, en el presupuesto 2017 hay una partida de $ 3025 millones a la espera de la autorización. Sólo se usará si hay una venia del Tesoro.

En Defensa fantasean, además, con otros proyectos: modernizar cinco aviones Hércules, financiar el proyecto Pampa 2 y Pampa 3 para producir 30 aeronaves de entrenamientos, y fabricar una corbeta en los Astilleros Río Santiago.

Por otra parte, el rompehielos Irízar espera el dragado para salir del puerto del complejo Tandanor a navegar y a hacer prueba de motores.

El programa de inversión militar

$ 4.515 millones - Es el monto previsto para el reequipamiento de aviones y materiales en 2017, a través de crédito externo

$ 15.085 millones - Es el monto previsto en el presupuesto plurianual, hasta 2019, con financiamiento externo

Créditos - El financiamiento externo será destinado a la compra de 12 aviones de entrenamiento Texan y cuatro aviones de transporte mediano

Aviones nuevos - Para la compra de aviones, se pagarán el año próximo $ 3554 millones, con deuda. La idea es extender la inversión a $ 9906 millones hasta 2019

Sostenimiento - Al mantenimiento del equipamiento militar se destinarán $ 961 millones en 2017. La proyección a 2019 asciende a $ 5179 millones

Marina - La Armada Argentina aspira a incorporar dos aviones para patrullaje marítimo, por $ 1682 millones en 2017 y $ 3363 hasta 2019
Fuente: desarrolloydefensa.blogspot.com

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