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viernes, 5 de febrero de 2016

La próxima guerra.

La próxima guerra.

Arabia Saudita vs Irán: la placa tectónica del petróleo de Qatif



En la prensa occidental está de moda adoptar un aire doctoral para explicar la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán aludiendo a conflictos de carácter religioso entre sunnitas y chiitas o a rivalidades de tipo étnico entre árabes y persas. Lo cierto es que la Historia contradice esas interpretaciones… mientras que basta una simple ojeada al mapa de los hidrocarburos para aclarar toda interrogante sobre ese conflicto.

La escalada entre Arabia Saudita –primera potencia petrolera global, con una población de 27,7 millones de personas (80% de sunnitas y un 20% de chiitas concentrados en Qatif y su provincia oriental) e Irán (81,8 millones de habitantes, país indoeuropeo de mayoría chiita y segunda potencia global en cuanto a gas natural), es mucho más geopolítica que religiosa y/o étnica, como distorsiona la balcanizadora narrativa israelí-anglosajona.

Durante el reinado del sha de Irán, Arabia Saudita fue su gran aliado bajo la férula de Estados Unidos.

Hoy la compleja escalada entre Riad y Teherán refleja la fractura global, el incendio del «Gran Medio Oriente» y la lucha por los liderazgos del mundo islámico y la OPEP.

La fractura geoestratégica de Estados Unidos con Rusia/China es concomitante a la trampa demográfica de Brzezinski/Stratfor recurriendo a la «carta islámica» para desestabilizar las entrañas del RIC (Rusia, India y China).





Rusia cuenta en su población un 20% de tártaros sunnitas; la India, Estado nuclear, es hoy el país que más musulmanes cuenta entre su población (20%) y China cuenta 10 millones de uigures/mongoles sunnitas, parte de los «pueblos túrquicos», en la superestratégica «provincia autónoma de Xinjiang», pletórica de gas y uranio.

El ex primer ministro israelí general Ariel Sharon trazó al «Gran Medio Oriente» con una línea horizontal, desde Marruecos hasta Cachemira (hasta donde llegaron las protestas contra Arabia Saudita) y una línea vertical desde el Cáucaso –el «bajo vientre» de Rusia– hasta el Cuerno de África.

La Organización de la Conferencia Islámica, con 57 países miembros, cuenta 1 600 millones de feligreses –¡22% del género humano!– con 80% de sunnitas –lo cual no es en realidad tan homogéneo debido a sus diferentes escuelas jurídicas de interpretación del Corán– y casi un 20% de chiitas, que tampoco es uniforme debido a sus múltiples sectas (alauitas de Siria, hutíes/zayditas de Yemen, alevíes de Turquía, ismaelitas de la India, etc.).

Destacan las "minorías" chiitas en la India, Pakistán y Afganistán (zona desestabilizada por el "megajuego" geoestratégico de Estados Unidos contra el RIC).

La cartografía de los mundos árabe e islámico resalta la mayoría del chiismo en Irak (85%), Bahréin (85%) y Líbano (50%), hasta sus pletóricas "minorías" en la India y Pakistán/Afganistán.

Alrededor de 400 millones de chiitas se distribuyen en 100 países y el 80% se asientan en 5: Irán (81,8 millones), la India (45,4 millones), Pakistán (42,5 millones), Irak (24,5 millones) y Turquía (20 millones).

Más allá de la disputa entre Irán y Arabia Saudita por el liderazgo religioso del mundo islámico, Riad –custodio de los sitios sagrados de La Meca y Medina– ha perdido a dos privilegiados aliados sunnitas: Saddam Hussein, quien gobernaba a la mayoría chiita en Irak (imagen al espejo, en Siria, de Bachar al-Assad, miembro de la rama alauita, o sea un 15% de la población siria, frente al 80% de sunnitas) y Hosni Mubarak de Egipto, derrocado por la artificial primavera árabe instigada por Estados Unidos y Gran Bretaña. Pero Irán, en cambio, ha extendido su influencia a varios puntos del mundo árabe: Líbano, con el Hezbollah; Siria, con los alauitas en guerra contra Arabia Saudita/Turquía/Qatar; Yemen, donde Arabia Saudita libra una guerra contra los hutíes, y Bahréin, donde Riad intervino militarmente para sofocar la rebelión de la mayoría chiita.

La escalada de Arabia Saudita e Irán llegó a un punto casi paroxístico con la muerte masiva de peregrinos iraníes en La Meca, reportada como «estampida» por Riad y fustigada por Teherán como un deliberado asesinato de cerca de 500 peregrinos persas, entre quienes se encontraba el anterior embajador de Irán en Líbano.

Más allá de lo consabido e interpretado, además de los planes de multibalcanizaciones de Irán y Arabia Saudita propalados por el Pentágono y el New York Times, cabe rastrear pistas radiactivas:

- 1) Las reservas de divisas de las 6 petromonarquías árabes del Golfo Pérsico que contemplaron lanzar el gulfo;

- 2) la paridad fija del riyal, la divisa saudita, con el dólar;

- 3) el petróleo de Qatif.

No es el mejor momento para que Arabia Saudita e Irán prosigan su escalada, cuando el nuevo rey saudita trata de consolidarse en el trono e Irán (con 109 000 millones de dólares de reservas frente a cerca de 650 000 millones de dólares de Arabia Saudita) anhela el inminente levantamiento de las sanciones, a cambio de la desactivación de su proyecto nuclear, para recuperar sus 150 000 millones de dólares embargados por Estados Unidos.

Las recientes 47 ejecuciones en Arabia Saudita incluyeron a 43 sunnitas "terroristas" –yihadistas y de Al Qaeda, quienes buscan derrocar a la casa real de los Saud– y otros 4 chiitas: el jeque Nimr al-Nimr –oriundo de Qatif, venerado por los jóvenes y quien amenazó con una secesión– con otros 3 clérigos, lo cual desató la furia de todos los chiitas del mundo cuando el Hezbollah acusó a Estados Unidos de encontrarse detrás de esas decapitaciones.

Stratfor, centro texano-israelí considerado como «la CIA en la penumbra», comenta que la controversia sobre el prelado al-Nimr «ha estado hirviendo durante años»: detenido en julio de 2012 «por incitar a los activistas chiitas en la región petrolera y Provincia Oriental de mayoría chiita en Arabia Saudita» cuando, durante la «primavera árabe», Riad «ya había intervenido en Bahréin, su pequeño vecino de mayoría chiita, para reforzar el orden sunnita en la península arábiga».

Al igual que en la guerra entre Irak e Irán, cuyo objetivo fue desangrar tanto al sunnita Saddam Hussein como a la revolución islámica chiita del ayatola Jomeini, Estados Unidos vendió armas a ambas partes para desangrarlas. ¿Busca ahora Estados Unidos aplicar nuevamente ese clásico modelo a Arabia Saudita e Irán?

Ambrose Evans-Pritchard, feroz portavoz de la casa real británica, enuncia que la colisión de Arabia Saudita con Irán «se acerca al punto peligroso del mercado del mundo petrolero».

Evans-Pritchard asevera que la «agravada minoría chiita», 15% (sic) de la población de Arabia Saudita, «vive sobre los gigantescos campos petroleros sauditas en la Provincia Oriental, donde destaca la ciudad de Qatif».

Evans-Pritchard cita a Alí al-Ahmed, director del Instituto de Asuntos del Golfo, con sede en Washington, quien expone que «Qatif es el centro neurálgico de la industria petrolera saudita», la «gran estación central» donde «desembocan 12 oleoductos juntos para abastecer las inmensas terminales de petróleo en Ras Tanura y Dharan» y son vulnerables a las acciones de tipo comando.

Evans-Pritchard destaca que «la mayor parte de los 10,3 millones de barriles al día de producción de Arabia Saudita», vigilada por 30 000 guardias, «atraviesa el corazón chiita, que ahora hierve con furia» y que una «interrupción de unos pocos días puede provocar un pico [del precio] del petróleo» –a 200 dólares o más el barril–, «y desatar una crisis económica global».

¡El maná geopolítico por el que suspiran los especuladores de hedge funds de Wall Street/La City (New York/Londres)!

Habrá que seguir con microscopio electrónico las posturas de Turquía (única potencia sunnita de la OTAN), de Pakistán (única potencia nuclear sunnita) y Egipto (máxima potencia militar árabe), que ha adoptado una prudente actitud neutral, más por sus lazos recientes con Rusia y China y por repulsión a la Hermandad Musulmana –patrocinada por Turquía y Qatar– que por amor a Irán.

Fuente: Voltairenet

Fuente: www.laproximaguerra.com
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Moscú sospecha que Turquía prepara una intervención militar en Siria



Según ha comunicado el Ministerio de Defensa de Rusia, Moscú sospecha que Turquía prepara una intervención militar en Siria.

Lo que está ocurriendo en la frontera entre Turquía y Siria indica una intensa preparación para una invasión militar por parte de Ankara en ese país, señala el portavoz del Ministerio de Defensa ruso Igor Konashénkov, citado por Interfax.

"Tenemos serias razones para sospechar de una intensa preparación en Turquía para invadir militarmente el territorio de un Estado soberano: Siria. Notamos cada vez más signos de preparación oculta de las Fuerzas Armadas turcas para la actuación en el territorio de Siria", ha comentado este jueves Konashénkov a los periodistas.





Según el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, anteriormente el Ministerio presentó las pruebas de sus afirmaciones en unos videos, en los que la artillería autopropulsada de Turquía bombardea asentamientos sirios en el norte de Latakia.

"Nos sorprende que los representantes del Pentágono, la OTAN y muchas de las llamadas 'organizaciones de protección de los derechos humanos' en Siria, a pesar de nuestra instancia para responder a estas acciones, aún guarden silencio", ha expresado Konashénkov.

Fuente: Interfax

Fuente: www.laproximaguerra.com
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Embajador ruso tacha de provocación reality show de BBC de ataque ruso a Letonia



El embajador de Rusia en Letonia, Alexandr Veshniakov, criticó un reality show llamado 'Tercera Guerra Mundial: en la Sala de la Guerra' (World War Three: Inside the War Room) de la cadena BBC Two, que simula un ataque de Rusia a Letonia.

"Considero este programa como una provocación peligrosa", cita al embajador la página oficial en Facebook de la embajada de Rusia en Letonia.

El diplomático destacó que a lo largo de 8 años de trabajo en Letonia no ha notado ninguna organización separatista que sea capaz de conquistar el poder en alguna ciudad fronteriza, mientras el programa demuestra 20 organizaciones de este tipo.

"Cualquier experto independiente que conozca la situación real en Letonia puede confirmar esta evaluación", agregó.






Veshniakov también afirmó que el show persigue fines políticos, intentando "incluirse en la guerra informativa" con Rusia y cumplir con los requisitos de aumentar los gastos militares de la OTAN en Europa más de cuatro veces.

La BBC libra una guerra nuclear contra Rusia

Desde su punto de vista, el programa intenta desacreditar todo tipo de fuerzas políticas de Letonia y Europa en general, que perciben a Rusia "imparcialmente" y tienen una postura "pragmática" respecto al país eslavo.

La narrativa del programa, estrenado en la cadena BBC Two por la tarde del miércoles, se basa en una escalada de conflicto internacional, causado por la intervención militar de Rusia en Letonia y Estonia, ambos miembros de la OTAN.

Fuente: Sputnik

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"Las conspiraciones son reales": Por qué duró tanto la guerra fría y por qué EE.UU. quiere otra



Cuando la URSS se derrumbó, Estados Unidos sustituyó la 'amenaza soviética' por la 'amenaza musulmana', pero el cambio resultó "insuficiente".

En su nuevo artículo, el analista y exasesor económico de Ronald Reagan, Paul Craig Roberts, recuerda cómo se despidió de la nación quien fuera general y presidente de Estados Unidos durante dos mandatos, Dwight D. 'Ike' Eisenhower, en 1961. En su discurso, el exmandatario advirtió que "la combinación de la inmensa clase dirigente militar y una gran industria armamentística" era "una experiencia nueva" en EE.UU. y que su "influencia total —económica, política, incluso espiritual—" se sentía "en cada ciudad y cada dependencia estatal", con lo cual los órganos de Gobierno deberían evitar que el peso de esa asociación pusiera en peligro "nuestras libertades o nuestros procesos democráticos".

El analista lamenta que a Eisenhower, quien estuvo "a cargo de la invasión de Normandía", hoy en día le llamarían "un 'teórico de la conspiración'". Así, los republicanos conservadores le hubieran criticado por poner en duda los motivos de "la industria patriótica que protege nuestra libertad", mientras que los neoconservadores preguntarían por qué el presidente avisaría sobre su propio rubro militar en lugar de sobre "la amenaza que presenta el Ejército soviético" y los medios de comunicación insinuarían que 'Ike' "se había vuelto un poco senil".






Roberts explica que, cuando Eisenhower emitió esta señal de alarma, era demasiado tarde: la guerra fría ya había arraigado en la sociedad estadounidense y la industria militar se había convertido en el sector de interés "más venerado" del país, debido a que "las fábricas de armamento y las bases militares se extendieron por todo el territorio y eran importantes para cada senador y en muchos distritos".

"Hemos vuelto a la guerra fría con Rusia"

Este economista revela que "nunca existió un peligro real de que el Ejército Rojo invadiera Europa" y que "la guerra fría fue un negocio rentable para muchos, por eso duró tanto tiempo". Para reforzar este punto de vista, cita al diplomático, escritor y consejero gubernamental estadounidense George Frost Kennan, quien predijo en su momento que "si mañana la Unión Soviética se hundiera" en el océano habría que inventar otro adversario, porque cualquier otro panorama supondría "un choque inaceptable" para la economía local.

Efectivamente, cuando ese derrumbe se produjo en 1991, "la 'amenaza soviética' se sustituyó por la 'amenaza musulmana' y la 'guerra contra el terror' ocupó el lugar de la guerra fría", detalla Roberts, pero recuerda que, a pesar de algunos ataques con banderas falsas y las advertencias sobre "una guerra que duraría 30 años", miles de yihadistas poco armados eran insuficientes para sustituir a una potencia con un gran arsenal de misiles balísticos nucleares intercontinentales, con lo cual "hemos retomado la guerra fría con Rusia".

El analista destaca que "la propaganda es rápida y furiosa" y las graves acusaciones contra Vladímir Putin y su país "se convierten en titulares, a pesar de que el gasto militar de EE.UU. es 12 o más veces superior que el gasto militar de Rusia", que "no ha manifestado aspiraciones hegemónicas".

"Estas conspiraciones son reales"

Estas conspiraciones gubernamentales "son reales", "hay muchas más de las que la gente conoce" y están documentadas por los propios autores, confirma el escritor, quien insiste en que los Estados realizan muchos ataques con bandera falsa con el fin de lograr los objetivos que no pueden reconocer públicamente.

Para Paul Craig Roberts, "cualquier observador con un poco de educación puede reconocer" estas maniobras, pero pocas personas prestan atención a lo que hay "más allá de lo que cuentan los medios oficialistas —"que ya no investigan sino que, simplemente, repiten la historia oficial"—, con lo cual "solo unos pocos se dan cuenta de lo que sucede en realidad y, cuando abren sus bocas, se les desacredita como 'teóricos de la conspiración'", una etiqueta que se emplea para impedir que se investiguen los hechos.

"Si desean vivir con la libertad que se logró en Occidente tras siglos de lucha, despierten, empleen el tiempo que dedican a actividades menos significativas para tomar conciencia de lo que les están robando. Queda poco partido por jugar. Si no defienden la verdad, no tendrán libertad, ya que no existe libertad sin verdad", concluye este experto.

Fuente: Paul Craig Roberts

Fuente: www.laproximaguerra.com
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